El tema de cambiar de casa ya se arregló. Me libré de casi todos los
trámites y planeo la mudanza a mitad de octubre. Eso deja tiempo para calcular
la nueva instalación y visitar tiendas de muebles y de decoración...
Eso hice el pasado martes y exploré metódicamente todos los rincones de un
almacén de la calle de Lagny que propone muebles de segunda mano. Confieso que
me despistaron los precios que vi en los diferentes objetos y más aun teniendo
la posibilidad de compararlos. Algunos muebles muy ordinarios llegaban a
precios muy altos mientras para otros, realmente de buena fabricación, pedían
precios más baratos. Tras varias vueltas llegué a la conclusión que en esta
tienda los precios reflejan más el tiempo necesario para encontrar un cliente
que el valor del objeto: cuanto más demanda, cuanto más alto el precio. Ahora
entiendo porque algunos anticuarios pasan por aquí de vez en cuando...
También visité la tienda que la asociación Emaús instaló en el 104. En este
lugar todo parece muy barato y resulta muy difícil resistir a la
tentación.
Y siguiendo en este tema, también descubrí otro almacén de muebles de segunda
mano cerca de la dársena de la villette.
Pero si encontré varias ideas para mi futura instalación, de momento no compré
nada.
Esta semana también quise comprobar si mi nuevo abono de velib me permitía
hacer el recorrido entre mi casa y mi oficina. Si tardé 45 minutos la primera
vez (o sea justo justito dentro del abono), sólo necesité 40 minutos al día
siguiente y sé que todavía puedo mejorar el itinerario.
Lo bueno es que cuando llegas a la oficina tras este paseo, te sientes en plena
forma. Otro cantar sería volver a casa tras una dura jornada laboral y de
momento no lo intenté...
Y para descansar de tantas idas y vueltas y disfrutar de la aparición del sol
mientras anunciaban 650 kilómetros de atascos en el territorio galo, me fui al
parque de la Villette en donde me tumbé sobre la hierba para sestear.

¿Mola la vista no ?
Tag - probando
31/07/2011
Julio con cara de verano
Por caol el 31/07/2011, 22:36
27/03/2011
Santa distracción...
Por caol el 27/03/2011, 22:14
Faltó poco para que el tema del velib se transformara en pesadilla...
Tras el contacto con el servicio técnico y la entrada del número de mi tarjeta
Navigo la pasada semana, este sábado intenté sacar una bici en una
estación.
Pasé la tarjeta en el soporte de una bici pero la lucecita no llegó al color
verde que permite sacar la bici. Y en el terminal de la estación no conseguí
informaciones particulares...
Entonces metódicamente caminé rumbo a otra estación para probar en otro
sitio. Pero en este momento mi tarjeta navigo había desaparecido y pensé que la
había perdido en camino. Así que vuelta a la primera estación en donde constaté
que la tarjeta se había perdido... en el fondo de mi bolso...
Repetí el trayecto y constaté que en la otra estación tampoco conseguía sacar
una bici. Entonces quise llamar el teléfono de asistencia que aparece en el
terminal pero te piden tu número de abono y el que mencioné resultaba
desconocido...
Total volví a casa y pude hablar con una operadora muy amable. Cuando le
comenté mi problema, sugerió que volviera a la estación para aceptar las
condiciones generales de venta. La recomendación provocó mi perplejidad pero
quise intentar y baje a la estación al pie de mi casa.
Así es como me di cuenta de que el terminal tiene dos caras: una para los
clientes de paso, otro para los abonados. Siempre había presentado mi tarjeta
en la cara de los clientes de paso y, por supuesto, siempre conseguía un
mensaje incomprensible...
Esta vez me enseñaron las condiciones generales de venta y pude aceptarlas en
el terminal. Y a continuación pude sacar una bici que devolví
inmediatamente...
Lo que no me explico es el porque de aceptar esas CGV en el terminal cuando
tienes que proporcionar un sinfín de papeles para conseguir el abono... Pero
ahora por fín funciona mi abono.
La verdad es que no sé si lo utilizaré mucho porque también recuperé la bici
que tenía guardada en el sótano de unos amigos.
Experimenté de nuevo los carriles de bici y el hecho de compartir las calles en
medio de los atascos y es una actividad que necesita bastante atención. Así que
no lo veo muy compatible con mi distracción de siempre.
Ya os contaré...
Además si tuvimos una semana muy agradable con un sol primaveral muy alegre,
anuncian lluvia para los días que vienen.
Así que aplazaré los demás experimentos...
30/11/2010
Adviento...
Por caol el 30/11/2010, 06:14
Sigo con demasiado trabajo para escaparme como me gustaría hacerlo. Pero a
pesar de todo intento aprovechar mis momentos de libertad para seguir
explorando la ciudad de las luces.
Asi es como visité la pastelería Victor & Hugo que se halla en el bulevar
Raspail, al lado del Bon Marché. Es un sitio que mencionó la hija de una amiga
y que consiguió varias reseñas bastante positivas en varios periódicos. Así que
quise probarlo...
Lo que más asombra al entrar en la tienda cuidadosamente decorada es que no
exponen muchos pasteles pero uno lo entiende luego.
Yo me dejé tentar por un pastel de color verde y mi amiga probó un pastel de
pomelo.
Pedimos, pagamos y constatamos que atendían nuestro pedido en la parte trasera
de la tienda. Recuperamos los pasteles y los probamos nada más salir de la
tienda.
Si ambos pasteles resultaron bastante buenos ni merecían comentarios tan
elogiosos ni valen 5€.
Lo bueno es que la prueba queda hecha...
A continuación pasé por la calle de Rennes y la zona de Saint Germain des Prés.
En este fín de mes de noviembre había una tremenda cantidad de gente explorando
las tiendas y preparando los regalos de navidad. Si todavía no instalaron las
iluminaciones navideñas, queda claro que ya se acercan estas fechas. Total
decidimos que no volveríamos a esa zona hasta el mes de Enero.
Mientras tanto en mi barrio noté la presencia de una mujer, sin domicilio fijo,
aprovechando las rejas que evacuan el aire caliente del metro para no pasar
frío.
Las últimas estadísticas que pude ver no son para tirar cohetes y según pude
constatar la distribución de cenas gratuitas en la plaza de la República o en
la puerta del Père Lachaise atrae cada día más gente...
A ver como siguen las cosas con este frío cada día más feroz y las primeras
nieves...
21/11/2010
¡Tregua!
Por caol el 21/11/2010, 23:42
Parece que el movimiento social se otorgó unos días de tregua y tuvimos una
semana bastante normalita sin huelga ni protesta.
Total mientras el presidente escogía otro gobierno y explicaba sus objetivos,
quise recuperar y acumulé los momentos de pura frivolidad.
Para empezar compré una de estas revistas que pretenden sugerirte 30 acesorios
para estar de moda sin arruinarte. Pero no encontré la idea del siglo y
abandoné la revista en mi autobus.
Por la noche pasé por la tienda de los quesos en donde presentaban una
exposición de fotos y regalaban un vaso de vino. El artista estaba en la tienda
esperando los comentarios y los dependientes preguntaban a los clientes cual
era su foto preferida. Asi empezaron varias discusiones y un momento muy
agradable...
Al día siguiente quise visitar una de las ventas privadas de la temporada. El
truco es muy sencillo: te invitan por correo o por SMS y te regalan un
descuento del 25 o 30% y por supuesto la tentación es muy grande... Confieso
que no supe resistir pero como me gusta bastante lo que encontré no me
quejaré.
Pero el momento más frívolo de la semana ocurrió esta tarde cuando asistí al
espectáculo de cabaret del Lapin
Agile.
Llevaba siglos con la idea de visitar este sitio cuyo cartel me gusta tanto y
la asociación de los parisinos me regaló la oportunidad que necesitaba.
Nada más entrar, uno descubre un pequeño cuarto en donde te invitan a abandonar
los paraguas y los abrigos. Luego una mini escalera a mano derecha da acceso a
una sala bastante asombrosa. Paredes color de chocolate, arañas gigantes de
tela roja, bancos y mesas de otros siglos y una colección de pinturas que
evocan las obras de los artistas que pasaron por Montmartre...
Cuando todos están instalados, te regalan un vaso de une bebida a base de
cereza y el espectáculo puede empezar.
Identifiqué siete artistas que se relevan para distraer al público durante más
de dos horas. Viejas canciones francesas, poesías, textos con chispa... hay
bastante variedad y todo eso sin sonorización...
Los artistas saben implicar al público e invitarle a cantar las coplas o
ciertas partes de las canciones. Eso crea una sensación de buen rollo y un bien
estar muy agradable: todo pasa como si participaras a una de estas antiguas
veladas...
Y entre todos los textos que escuchamos ayer, aquí os dejo la última estrofa de
un poema de Paul Eluard:
Y por el poder de una palabra
vuelvo a vivir
nací para conocerte
para cantarte
Libertad
8/11/2009
¡De tiendas!
Por caol el 8/11/2009, 22:51
El pasado lunes no trabajaba así que decidimos salir de tiendas con mi amiga
viandante de siempre, en busca de algún abrigo.
Bueno... eso de algún abrigo es un decir porque según me contó antes
de entablar esta nueva sesión de caza, ya había visto un modelo cumpliendo casi
todas sus exigencias excluyendo el precio...
Total quedamos en un café al lado de la Ópera a las 9h00 con la idea de
recorrer metodicamente las Galerias Lafayette entre semana, sin prisa y sin agobios. A las 9h30
ya estábamos delante de la puerta, listas para esta nueva expedición.
Llevaba tiempo sin pasear por este templo de la elegancia parisina y la idea de
ponerme al día en cuanto a las últimas tendencias me venía bien.
Desgraciadamente no vi nada que provoque una de estas corazonadas que una se
autoriza de vez en cuando. De los pocos modelos que me llamaron la atención,
ninguno superó la prueba del tacto que te dice si te gustará convivir con esa
materia.
Y para mi amiga fue peor todavía ya que quería un abrigo largo cuando la moda
del año privilegia los modelos arriba de la rodilla.
Al final llegamos a la conclusión que no encontraríamos la solución en las
Galerías y seguimos rumbo al foro de los creadores en Les Halles.
En esta zona, no faltan las ideas originales pero muchas veces la realización
deja mucho que desear. Y como en las galerías no encontramos solución.
La siguiente etapa consistió a pasar por el marais en donde mi amiga me enseñó
el modelo de sus sueños y la verdad es que este abrigo sólo tenía un defecto,
pero de los grandes... su precio.
Pasamos por otra tienda de la misma zona cuyo nombre, la bonne renommée (la
buena fama), permitía esperar que encontremos alguna pista. Y la verdad es que
tras mirar varias cosas encontramos un abrigo presentable. Pero cuando la
dependiente nos explicó que la longitud de la manga se ajustaba con un cordel y
que así valía para todos, nos desanimó: ingenuamente pensábamos que por casi
1000€ podrían regalar algun retoque...
Al final abandonamos el tema del abrigo y añadí una nueva tienda a mi geografía
parisina. Prendas informales, con estilo pero fáciles de vivir, diseñadas para
gente real y no para las anoréxicas que aparecen en los desfiles de moda... Ese
día fui bastante razonable pero sigo pensando en este vestido oscuro cuyo corte
es realmente original...
A ver si paso de nuevo por allí esta semana...
« registros anteriores - página 1 de 4