París, ciudad de contrastes...
Tras un fin de semana en el parque de la Courneuve y unas jornadas anodinas, me
tocaron dos días de formación en la zona de la Défense y, más precisamente, en
la parte norte del gran arco.
El primer día escogí el trayecto más sencillo y más económico : pasé por la
línea 1 del metro. Eso me dio la oportunidad de observar una interesante
colección de espectros, envarados en los trajes emblemáticos de sus estatus, y
de medir la distancia que me separa de esta gente...
Nada más llegar dediqué une rato a recorrer la gran sala que sirve de
transición entre el universo de los transportes y el mundo comercial o
laboral.
Constaté que tenía la misma sensación que en la sala de los enlaces de la
estación Les Halles, en donde las personas se mueven de manera caótica, como
las moleculas de un gas. Y tras una exploración relativamente rápida, me
acerqué al gran arco.
La entrada norte del arco es un espacio moderno y relativamente frio. Me
otorgaron una tarjeta de visitantes y pude acceder a la decimocuarta planta en
donde organizaban la formación.
Desde esta altura, la gente en el suelo se parece a hormigas corriendo por
todas partes.

El desfase perduró cuando llegó la formadora, norteamericana y muy
representativa del "yes we can" de su pais de procedencia. Me impresionó la
ausencia total de escrúpulos a la hora de presentar un tema que no
controlaba... Por suerte el cursillo reunía sólo cuatro personas, dos mujeres,
dos hombres, dos empleados del sector privado, dos del secto público, ... y
pudimos instalar un intercambio realmente provechoso acerca del tema planeado:
la inteligencia emocional...
Tras varias horas encerrados en una sala y a pesar de la vista, relativamente
interesante, me pareció imprescindible inventar un espacio de transición antes
de volver a la vida normal.

El primer día, abandoné el metro en la plaza del arco del triunfo y volví a
casa en autobus.
Al día siguiente caminé un rato por la explanada de La Défense antes de meterme
en el mundo subterráneo del metro.
Y si me toca otra formación, controlaré que no pasa en este barrio.
Tag - momentos
26/09/2011
Dos días en La Défense
Por caol el 26/09/2011, 09:10
18/09/2011
¡Fiesta!
Por caol el 18/09/2011, 22:08
Este fin de semana se celebraba en el parque de la Courneuve (en las afueras
de París) la fiesta del diario l'Humanité.
Para el público este acontecimiento empieza el viernes en medio día y se acaba
el domingo por la noche. Por 20€ uno puede asistir a varios espectáculos,
visitar las numerosas exposiciones presentadas, participar a los debates
políticos y, por supuesto, comer y beber en casi todas las casetas instaladas
en el parque.
No recuerdo cuando fui a esta fiesta por última vez pero los azares de los
encuentros me llevaron allí de nuevo e incluso participé a la
preparación.
El pasado fin de semana se trataba de preparar una exposición de fotos acerca
de los rótulos del barrio de la goutte d'or.
El jueves por la mañana participé a un taller de fabricación de dulces para
vender en una de las casetas. Pero lo más asombroso fue el largo rato que
dediqué el viernes por la mañana a la instalación de una de las casetas. Entre
improvisación y chapuza, contribuí a la transformación de una zona caótica en
un espacio relativamente acogedor, listo para que empiecen las visitas...

Al día siguiente, pasé de nuevo por la caseta como visitante y pude apreciar el
ambiente y los dulces antes de recorrer metodicamente las demás partes de la
fiesta.
Me paré un rato para escuchar unos cantantes, pasé por la gran librería, visité
la exposición dedicada a la Commune de París...
Tras más de tres horas pateando, no podía más y volví a la capital.
Dentro de unos días me contarán más detalles acerca de la fiesta pero ya puedo
decir que me impresionó la cantidad de visitantes (y eso que hubo lluvia) y su
interés por los diferentes debates.

Volví a casa con esta imagen de multitud tranquila, con varios libros que ya
llegaron a la pila esperando un rato libre y con un nuevo eslogan:
Sólo una regla de oro: primero el humano
28/08/2011
Sincretismo parisino...
Por caol el 28/08/2011, 22:27
Esta mañana tocaron las campanas de una de las iglesias del
vecindario.
Eso me vino bien porque su música acabó de despertarme y así es como pude
llegar a tiempo para contemplar el desfile de la fiesta de Ganesh en el barrio
indio.
El carro se paró justo al lado de mi punto de observación e incluso me
regalaron un trocito de coco.
Pero había demasiada gente para sacar algunas fotos. Total, tras un paseo por
las calles indias, caminé rumbo al norte por la calle Marx Dormoy.
Alli es donde encontré varias tiendas de mayoristas de productos norteafricanos
que estaban abiertas y proponían todos los ingredientes necesarios para
preparar los pastelitos del Ramadán.
Unas cuadras más allá, visité el mercado de l'Olive.
Entre varios comerciantes chinos, encontré a un italiano a quien compré quesos
franceses.
Entonces organicé una degustación de estos quesos con vino de Porto en la casa
de un amigo bretón cuyo balcón se halla en el recorrido del desfile de los
indios. Y allí viene una de las fotos.

Y tras esta tremenda mezcla de identidades culturales, dediqué el resto del día
a descansar para prepararme a la vuelta de los demás parisinos...
21/08/2011
Agosto se agota
Por caol el 21/08/2011, 20:47
Ya se acabaron las vacaciones para muchos parisinos.
Yo lo noto desde mis recorridos matutinos por el tráfico que aumenta en la
calle y también por la cantidad de camiones estacionados al azar para entregar
sus mercancías.
Pero el ambiente en las calles y los bulevares sigue agradable y con gusto lo
aproveché para hacer unos recorridos extras en velib.
En varias ocasiones tuve malas sorpresas con algunas bicis cuyo manillar tenía
un juego y complicaba el equilibrio. Pero superé la prueba :-)
Lo bueno de estos días es que uno todavía puede encontrar una mesa en terraza
sin reservar y yo aproveché esta tranquilidad para probar varios sitios con
varios amigos.
Pero el sábado anunciaban 600 kilómetros de atasco y queda claro que coincide
con una nueva oleada de vueltas.
Yo visité un almacén de bricolage y noté una frecuentación bastante alta, como
si la gente estuviera preparando la vuelta ya...
Hoy visité de nuevo la instalación de París playa en la dársena de la Villette.
Es el último día de la temporada y mañana empezarán a desmontarlo todo. Pero
hoy pasé sobre las 11 y pude apreciar el ambiente muy tranquilo de las mañanas,
a pesar del calor y del cansancio.

Y mientras tanto se acaba la tercera semana del ramadán.
En varios lugares se juntan grupitos para compartir bebidas y comidas al
anochecer. Y al día siguiente basta con contar las botellas abandonadas debajo
de los bancos para imaginar el programa de la noche.
Por suerte, de momento, este mes de agosto no fue de mucho calor. Pero ya
llevamos dos días seguidos con más de 30 grados y como se suma a un cansancio
general, se notan varias tensiones...
Yo sigo sin probar los pastelitos orientales pero encontré unas ofertas
increíbles y empecé a reunir los ingredientes para preparar unos con una
amiga.
Pero ahora toca descansar un rato antes de enfrentar otra semana.
15/08/2011
La semana que prefiero...
Por caol el 15/08/2011, 21:56
Este año no pude tomar unos días de vacaciones para disfrutar a tope de la
semana que prefiero. Entonces para compensar intenté aprovechar mi abono de
velib.
Aprecio cada día más mi recorrido matutino. Son 40 minutos por una ciudad que
todavía no despertó y hay buen rollo con la gente que cruzo entre mi salida
(+/- 7h15) y mi llegada (+/- 8h00).
Cada mañana cruzo un vehículo de limpieza de las aceras y en función de nuestro
sitio de encuentro en el bulevar sé si voy con atraso o no.
Por cierto, a veces no veo bien los semáforos y las direcciones prohibidas. E
incluso me atraparon unos policías. Pero de momento no me pusieron
multa...
También experimenté el trayecto para volver a casa y constaté que a pesar de ir
cuesta arriba, entra en los 45 minutos del abono.
Y hoy surgió la idea del día : dejar que el aparcacoches se las arregle con el
velib mientras tomas una copa...
En realidad el acontecimiento mayor de la semana fue mi mudanza profesional. Si
mi despacho queda invadido por varias decenas de cajas, ya instalé los pósteres
y eso cambia las sensaciones en un plis plas.
También pude contemplar la vista desde el tejado del edificio, cuyo acceso es
obviamente totalmente prohibido, y resulta muy interesante.
A ver si consigo algunas fotos...
Y mientras tanto sigue el Ramadán y el encanto de las tiendas que venden los
productos que acompañan la rotura del ayuno.
Si de momento resistí a los pastelitos, quise comprar agua de azahar y visité
una de las tiendas orientales del barrio. Allí me atendieron con mucha
gentileza e incluso me regalaron consejos para escoger el producto y usarlo
bien. Y por supuesto allí también noté una tremenda cantidad de productos que
tendré que probar un día...
Hoy, día festivo, pensaba despertar en una ciudad descansando y constaté con
horror que una gran cantidad de comercios estaban abiertos: se merman cada día
más los derechos de los trabajadores :-(
Yo pasé el día en la instalación de París playa en la orilla del Sena.

Constaté con alegría que en una de las casetas, proponían una ración de patatas
fritas con salchichas por 4 euros, y pensé con gratitud a este humilde
chupatintas que puso la cláusula adecuada para imponer eso a los que competían
para ocupar la caseta.
A veces hay cosas buenas en esta ciudad :-)))
Y tras caminar horas y horas, constaté que París playa cumple con el proyecto
inicial: proporcionar a los ciudadanos de a pie que no se van de vacaciones, un
espacio en donde disfrutar del sol y divertirse gratis.
No sé si son muchos los que volvieron de vacaciones. Sólo espero que el tráfico
quede bastante reducido para que pueda seguir con mis recorridos matutinos.
Luego os cuento.
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