Caminando por París con Caol

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7/03/2010

La granja más grande de Francia

El Salón Internacional de la Agricultura forma parte de los momentos importantes de la vida parisina. En esta ocasión, una cantidad increíble de productores de todas las regiones hacen el viaje hacia París para enseñar su producción y, por supuesto, hacer algo de comercio.

Tras una semana bien empleada, unos amigos me invitaron a acompañarlos para visitar la feria, aprovechando la apertura nocturna del viernes.
Si la cola para comprar las entradas, mal organizada, resultó algo pesada, se fue la contrariedad nada más entrar en los pabellones de la puerta de Versalles. Mis amigos pasaron un largo rato catando vino antes de hacer un buen pedido. Mientras tanto elegía productos de pura supervivencia en una tienda del País Vasco que conozco (casi) de toda la vida.
Tras esta sesión de compras, probamos uno de los restaurantes del pabellón de las regiones de Francia y si no fue un acierto, por lo menos nos alimentamos. Luego recorrimos una gran parte del recinto ferial para visitar los pabellones dedicados a los animales.

En el primero pudimos admirar varias razas de caballos y de asnos, antes de pasar por la zona de los gatos en donde me dejé seducir por un macho de la misma raza que mis gatitas.

Pero el mejor momento fue en el segundo pabellón en donde pudimos admirar a una variedad increíble de vacas, entre las cuales "Aida" que aparece en el cartel de la feria.
La suerte que siempre me acompaña me regaló la presencia de un hombre realmente apasionado por estos animales y que me enseñó un montón de detalles que yo no hubiera captado sin sus preciosas aclaraciones.

La visita se acabó tras un rato en la zona de las aves de corral en donde pudimos admirar varios individuos realmente asombrosos.

Mientras volvía a casa pensé que todavía tengo que reforzar mi musculatura torácica. Mi gata más mimosa suele acurrucarse cerca de mi cuello encima de mi hombro izquierdo y con 6 kilos y pico, ya me parece algo pesada. Pero el macho que vi ya tiene 7 kilos y su criadora decía que llegaría a 9 o 10 kilos...
¡Mañana vuelvo a la clase de gimnasia!

1/03/2010

Un lugar de encuentro

Quedar con algún amigo en la plaza de la Bastille resulta bastante interesante y más cuando el punto de encuentro es la gran escalera de la Ópera.

Eso hice algunas veces el sábado por la tarde y cuando llegué con antelación me senté en la escalera para contemplar el espectáculo de la plaza.

En esta zona se juntan muchos adolescentes de una tribu que no sé identificar pero cuyos códigos indumentarios no tienen desperdicio.
Pálida, vestida de negro con los ineludibles piercings, alguna chica destacaba por las discretas cintas rojas atadas a sus medias al nivel de las rodillas.
Pálido con el pelo casi blanco, vestido de negro, su acompañante parecía salir de una novela de vampiro.
Más divertida, una moza algo carnosa lucía medias tipo burlington con chaqueta de cuadros, con un no sé que de Lolita.
Más llamativa, otra muchacha exhibía un peinado impresionante, con pelo rosa y todos los complementos imprescindibles para conseguir el total look.

Tras contemplar estos personajes más de media hora, confieso que sentí cierta admiración por la energía dedicada por estos adolescentes para componer estas aparencias tan rebuscadas.

Repetí la experiencia entre semana al atardecer y el espectáculo, aunque diferente, resulta también bastante interesante.

Destaco primero la colección de melómanos que acuden a la Ópera. Los angustiados llegan con mucha antelación, hurgando en los bolsillos en busca de los preciosos sésamos. Los optimistas llegan justo después, con la idea que van a encontrar entrada en el último minuto cuando se cerraron las ventas varios meses atrás. Los acostumbrados llegan puntualmente con la tranquilidad de la experiencia. Los novatos se equivocan de entrada y los tardones llegan sin aliento para salvar la noche.

Y en medio de este movimiento, varios seres esperan la cita del momento.

Para los que quedaron con un conocido, el problema se limita a ubicarlo en medio de todo este movimiento.
Pero también se ven algunas personas cuya cita resulta menos evidente.
Y por los movimientos y las dudas, sospecho que la gran escalera es uno de los sitios que los feligreses de internet eligen a la hora de desvirtualizarse.
Desgraciadamente, mi cita del día llegó a la hora en punto y no pude seguir observando. Pero la verdad es que la espera se me hizo muy corta.

21/02/2010

¡Febrero resulta demasiado pesado!

Mientras el tema del paro se hace cada día más concreto para los ciudadanos, yo sigo con tres reclutamientos pendientes y la cantidad de trabajo que corresponde se amontona.

Cuando contemplamos la agenda quince días atrás, era para desanimarse porque no veíamos como dar abasto.
Al final, activamos la chispa deportista, considerando que se trataba de una carrera de obstáculos, y decidimos que contemplaríamos las vallas una tras otra. Si eso fue muy eficaz para enfrentar la situación y conseguir resultados mucho mejor de lo que imaginábamos, acabamos la prueba con un nivel de cansancio que os dejo imaginar...

Entre los momentos diferentes que pillamos al azar, destacaré la entrevista que tuvimos con uno de los candidatos que recibimos.
El hombre, bastante emotivo pero con un estupendo dominio de la escritura, trabaja en correos y busca una nueva carrera. A lo largo de la entrevista, nos contó que el pasado verano, en su oficina de correos, estaba presente cuando ocurrió un atraco con coche de ariete. Al escuchar eso, se entiende perfectamente que este hombre este buscando una reconversión.
Pero al examinar su recorrido con el encargado de "recursos humanos", resulta que se trataba de su tercera experiencia de atraco en directo.

Esta entrevista nos desveló un unverso laboral que desconocíamos y también la realidad de una empresa que no proporciona a sus empleados los recursos adecuados para enfrentar estas situaciones.

Al final decidimos colectivamente que le daríamos una oportunidad a este hombre ya que esta solución resulta socialmente bastante pertinente y que al trabajar con nosotros, soy yo el principal peligro que tendrá que enfrentar :-))))))))))))

Entre los otros momentos destacables, también tengo que mencionar una sesión de trabajo con un consejal de estado. Una persona muy culta, de cerebro bien hecho y con un trato muy agradable...

Y para bien terminar estas dos semanas de pesadilla, cenamos en un restaurante en donde el humor del "maître" nos regaló un excelente momento.

¡Me encantan cada día más los contrastes!

31/01/2010

¡Trapos!

Si tuviera que escoger una palabra para resumir los acontecimientos de esta semana, creo que la palabra trapos vendría de maravilla.

El miércoles surgió la idea de modificar el estilo de un abrigo entallado cambiando sus botones. Asi fue como pasamos casi una hora en esta tienda-cueva de ali baba del distrito 11. Tres miradas expertas escudriñando por todas partes y al final una elección unánime para un cambio bastante radical, transformando un abrigo casi militar en fantasía bastante femenina.
La siguiente etapa nos llevó a una tienda en donde fabrican y venden sombreros para la segunda del trío. Mientras buscaba el modelo de sus sueños, confieso que pasé un rato muy divertido probando sombreros de todas clases. Y cuando encontró lo que buscaba, seguimos rumbo al sitio que me interesaba a mi (una pastelería argelina) pero desgraciadamente estaba cerrada por obras.

Ayer tocaba aprovechar la última semana de rebajas y comprobar si el pantalón que le gustaba a mi amiga seguía disponible con un descuento presentable. Larga caminata porque es preciso merecer las cosas, y como nos acompañaba la suerte mi amiga encontró lo que buscaba. Yo no buscaba nada pero esta tienda es una tremenda trampa en donde siempre encuentro algo que me gusta...
Cuando empezamos el largo camino de vuelta para expiar, decidimos que para compensar tendríamos que aguantar como mínimo un mes sin comprar trapos. Ya lo experimenté en otros tiempos y sé que puedo sobrevivir :-)

Y ahora sigo con el trapo que compré unos días atrás, una fantástica muselina de seda que me esperaba en medio de una masa de retales. Todavía tengo 3 metros por dobladillar...
A ver si puedo lucir una nueva bufanda naranja mañana.

10/01/2010

Flamenco y nieve

Llevaba siglos sin pasar por el Teatro de los Campos Eliseos y el espectáculo de Sara Baras me proporcionó una excelente razón de volver por allí.
Este magnífico teatro se halla en la muy selecta avenida Montaigne pero el frio y la noche no daban para vagabundeos. Así que pronto entramos en el amplio vestíbulo y tras esperar un pequeño rato pudimos llegar a nuestros asientos, en el primer palco, idealmente situados para disfrutar del espectáculo.
Por cierto nos costó un poco colarnos en nuestros asientos por el diminuto espacio disponible para las piernas. Pero la fantástica prestación de la Doña y de su compañía nos hizo olvidar este detalle y pasamos un excelente rato.
Y por supuesto lo alargamos compartiendo las sensaciones mientras caminábamos rumbo a los Campos Eliseos.

Al día siguiente empezó el tema de la nieve: ¿Caerá, no caerá? ¿Se mantendrá o se derretirá?
Al final la nevada empezó en medio día. Las aceras se volvieron algo resbaladizas pero no dio para mucho más y el principal efecto de la nieve fue estorbar el primer día de las rebajas.

El jueves y el viernes, tenía que perderme por las afueras de París y en estas zonas la nieve pronto se convierte en auténtica pesadilla. La diferencia de temperatura entre París y las afueras alcanza dos o tres grados y eso cambia todo: la nieve en polvo agradable se convierte en placa de hielo tramposa, y como los trayectos en coche son casi ineludibles, eso complica aún el panorama.
Lentamente y con prudencia, superé la prueba...

Ayer seguíamos con el mismo tiempo y las aceras parisinas resultaban demasiado resbaladizas para pasear serenamente. Así que me libré en un plis plas de las compras imprescindibles antes de competir con las gatas por las mantas de mohair :-)

Lo bueno de todo eso es que me dejó tiempo para seleccionar fotos y redactar algunas cositas.

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