Caminando con Caol

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21/02/2008

El taller de costura / salón de té de Isabelle Cherchevsky

Isabelle Cherchevsky instaló su espacio en la esquina de las calles Leon y Myrrha en el distrito 18.
La primera cosa que llama la atención es el exterior de la tienda. Una mesita, dos sillas y unas plantas en la acera, un letrero con una letra original, eso te da enseguida ganas de visitar este sitio.
Yo lo intenté el pasado sábado pero era demasiado temprano. Escudriñé los horarios y los carteles antes de volver unos días más tarde.

Doña Cherchevsky es una pequeña mujer de ojos azules cuya sonrisa te acoge con atención y te hace sentirte enseguida muy a gusto. Al entrar te encuentras en la zona del salón de té con una barra, tres mesas diferentes, varias sillas y una colección de plantas y objetos que te da la sensación de penetrar más en una casa que en un comercio.
Yo me instalé en la barra y mientras saboreaba un té de menta, observé sigilosamente.

Noté una moza, sola, perdida en su libro. Llegaron dos hombres de origen árabe que venían tomar un té y charlar un rato. Luego entraron dos otras mozas que tenían confidencias por compartir...
Llegué a la conclusión que en este barrio mestizo, lleno de gente, de gritos y de agitación, este espacio es una especie de oasis de paz.

Luego empecé a charlar con Doña Isabel sobre el taller de costura y los servicios que propone.
Por lo que había leido en alguna revista pensaba que se trataba de un espacio abierto en donde una podía venir con su obra del momento a compartir las dificultades pero el periodista se equivocó. Si la Doña organiza clases de costura una vez a la semana, solo es para principiantes y no es su actividad principal. Por cierto, te propone duplicar las prendas que te gustan pero no te enseña la manera de hacerlo y cuando le pregunté el porque, me contestó que al hacerlo se quitaría el pan de la boca.

Confieso que me quedé perpleja y más todavía cuando Doña Isabel me enumeró algunas de sus pesadillas de modista.
Al final llegué a la conclusión que si quiero clases de costura tengo que buscar otro taller pero para tomar un té de menta, su oasis es estupenda.

25/06/2007

El paraíso de las modistas

Meses atrás compré un retal de muselina de seda. Luego encontré un patrón interesante y el pasaso viernes es cuando me fui al Mercado Saint-Pierre en busca de una solución para usar un tejido transparente con un patrón que no lo permite. En estos casos no me pierdo al azar en las tiendas de este barrio y voy directamente al almacen Reine.

Pasé un ratito en la planta baja pero pronto me confirmaron que lo que buscaba se hallaba en la primera planta. Entonces subí y encontré a una dependiente disponible.

La doña, antillana, escuchó mi problema con curiosidad. Cuando le enseñé la muselina, la tocó para medir su calidad y me preguntó donde la había encontrado. Despues de varias consideraciones que me llevaron a pensar que este tejido era una ganga, también preguntó por el patrón elegido y conseguí otros comentarios interesantes. Luego empezó a hacerme sugerencias y probamos varias asociaciones de colores antes de elegir un forro color champán.

Al final no solo conseguí una solución para el problema del día sino también pasé un rato muy agradable con una auténtica profesional que sabe mucho de moda.

¡Faltó poco para que decidiera reciclarme en modista!

7/06/2007

Víctimas de la moda

No sé si es por el precio del tejido o si solo se trata de proponer algo diferente pero la moda del día tan para los pantalones como para las faldas es de cintura baja.

Eso produce en la calle un espectáculo bastante divertido.
Algunas enseñan un ombligo regordete, otras la parte superior del tanga...
La mayoría revela pequeños michelines agarrados a sus caderas que no se notarían si no fuera por la cintura baja...

¡Definitivamente, tengo que revisar mi concepción de la belleza y de la elegancia!