Caminando por París con Caol

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28/08/2011

Sincretismo parisino...

Esta mañana tocaron las campanas de una de las iglesias del vecindario.
Eso me vino bien porque su música acabó de despertarme y así es como pude llegar a tiempo para contemplar el desfile de la fiesta de Ganesh en el barrio indio.
El carro se paró justo al lado de mi punto de observación e incluso me regalaron un trocito de coco.
Pero había demasiada gente para sacar algunas fotos. Total, tras un paseo por las calles indias, caminé rumbo al norte por la calle Marx Dormoy.

Alli es donde encontré varias tiendas de mayoristas de productos norteafricanos que estaban abiertas y proponían todos los ingredientes necesarios para preparar los pastelitos del Ramadán.

Unas cuadras más allá, visité el mercado de l'Olive.
Entre varios comerciantes chinos, encontré a un italiano a quien compré quesos franceses.
Entonces organicé una degustación de estos quesos con vino de Porto en la casa de un amigo bretón cuyo balcón se halla en el recorrido del desfile de los indios. Y allí viene una de las fotos.

fiesta de ganesh 2011

Y tras esta tremenda mezcla de identidades culturales, dediqué el resto del día a descansar para prepararme a la vuelta de los demás parisinos...

21/08/2011

Agosto se agota

Ya se acabaron las vacaciones para muchos parisinos.
Yo lo noto desde mis recorridos matutinos por el tráfico que aumenta en la calle y también por la cantidad de camiones estacionados al azar para entregar sus mercancías.
Pero el ambiente en las calles y los bulevares sigue agradable y con gusto lo aproveché para hacer unos recorridos extras en velib.
En varias ocasiones tuve malas sorpresas con algunas bicis cuyo manillar tenía un juego y complicaba el equilibrio. Pero superé la prueba :-)

Lo bueno de estos días es que uno todavía puede encontrar una mesa en terraza sin reservar y yo aproveché esta tranquilidad para probar varios sitios con varios amigos.

Pero el sábado anunciaban 600 kilómetros de atasco y queda claro que coincide con una nueva oleada de vueltas.
Yo visité un almacén de bricolage y noté una frecuentación bastante alta, como si la gente estuviera preparando la vuelta ya...

Hoy visité de nuevo la instalación de París playa en la dársena de la Villette. Es el último día de la temporada y mañana empezarán a desmontarlo todo. Pero hoy pasé sobre las 11 y pude apreciar el ambiente muy tranquilo de las mañanas, a pesar del calor y del cansancio.

sesteando
Y mientras tanto se acaba la tercera semana del ramadán.

En varios lugares se juntan grupitos para compartir bebidas y comidas al anochecer. Y al día siguiente basta con contar las botellas abandonadas debajo de los bancos para imaginar el programa de la noche.

Por suerte, de momento, este mes de agosto no fue de mucho calor. Pero ya llevamos dos días seguidos con más de 30 grados y como se suma a un cansancio general, se notan varias tensiones...

Yo sigo sin probar los pastelitos orientales pero encontré unas ofertas increíbles y empecé a reunir los ingredientes para preparar unos con una amiga.
Pero ahora toca descansar un rato antes de enfrentar otra semana.

7/08/2011

Agosto con lluvia

Tras unos días agradables volvimos a la lluvia y a este cielo gris muy pesado. Si todavía queda posible pasear, es preciso bien escoger el momento y convocar la suerte para librarse de los chaparrones.
Total renuncié dos veces a mi largo recorrido matutino en bici pero la preparación de la mudanza de la oficina me regaló otra oportunidad de hacer deporte.

No se tratará de una revolución ya que el traslado a penas alcanza los 300 metros. Pero pasamos de un viejo edificio de los años 60 a una construcción nueva, supuestamente de Alta Calidad Medioambiental y eso provoca un montón de aprensiones.

Yo lo veo con cierto pragmatismo.
Si el edificio nuevo es realmente optimizado tal como lo pretenden, habrán calculado la potencia eléctrica para el equipo normal de un oficinista. Y creo que tendremos un apagón general en cuanto enchufemos todos los aparatos de bienestar como cafeteras, hervidores, neveras o microondas...obviamente viejos y suboptimales...

De momento tiré el póster que decoraba mi despacho porque parecía realmente sucio y salí en busca de imágenes nuevas.
Mi primer recorrido me llevó a la librería del centro Pompidou en donde encontré una selección globalmente interesante pero bastante reducida para un sitio como éste.
Al día siguiente visité la librería del museo de arte moderno y la selección se limitaba a una treintena de imágenes.
Al final no encontré el póster de Kandinsky que buscaba pero volví con uno de Delaunay, otro de Esteve y el poema Libertad de Eluard con dibujos de Léger. Normalmente con todo esto seguro que le doy algo de chispa a mi nuevo despacho.

Lo bueno de esta busqueda es que me dio la oportunidad de aprovechar esta mañana soleada para tomar un café en la terraza del museo de arte moderno...

Y eso compensó los chaparrones que enfrenté estos últimos días al guiar a varios amigos parisinos por el barrio de la Goutte d'Or. En esta zona de París son muchos los que cumplen el ayuno de Ramadán y para ellos este tiempo fresquito resulta una bendición.

Mañana empieza la semana más tranquila del año, con más parisinos de vacaciones fuera de la capital.
A ver si consigo probar algunos de los pastelitos de la rotura del ayuno ;-)

31/07/2011

Julio con cara de verano

El tema de cambiar de casa ya se arregló. Me libré de casi todos los trámites y planeo la mudanza a mitad de octubre. Eso deja tiempo para calcular la nueva instalación y visitar tiendas de muebles y de decoración...

Eso hice el pasado martes y exploré metódicamente todos los rincones de un almacén de la calle de Lagny que propone muebles de segunda mano. Confieso que me despistaron los precios que vi en los diferentes objetos y más aun teniendo la posibilidad de compararlos. Algunos muebles muy ordinarios llegaban a precios muy altos mientras para otros, realmente de buena fabricación, pedían precios más baratos. Tras varias vueltas llegué a la conclusión que en esta tienda los precios reflejan más el tiempo necesario para encontrar un cliente que el valor del objeto: cuanto más demanda, cuanto más alto el precio. Ahora entiendo porque algunos anticuarios pasan por aquí de vez en cuando...

También visité la tienda que la asociación Emaús instaló en el 104. En este lugar todo parece muy barato y resulta muy difícil resistir a la tentación.

Y siguiendo en este tema, también descubrí otro almacén de muebles de segunda mano cerca de la dársena de la villette.
Pero si encontré varias ideas para mi futura instalación, de momento no compré nada.

Esta semana también quise comprobar si mi nuevo abono de velib me permitía hacer el recorrido entre mi casa y mi oficina. Si tardé 45 minutos la primera vez (o sea justo justito dentro del abono), sólo necesité 40 minutos al día siguiente y sé que todavía puedo mejorar el itinerario.
Lo bueno es que cuando llegas a la oficina tras este paseo, te sientes en plena forma. Otro cantar sería volver a casa tras una dura jornada laboral y de momento no lo intenté...

Y para descansar de tantas idas y vueltas y disfrutar de la aparición del sol mientras anunciaban 650 kilómetros de atascos en el territorio galo, me fui al parque de la Villette en donde me tumbé sobre la hierba para sestear.

parque de la villette

¿Mola la vista no ?

24/07/2011

Julio a medias tintas

El tiempo de este mes de Julio resulta estupendo para los que siguen trabajando. Entre semana tenemos un cielo gris y lluvia casi todos los días, así que no molesta el hecho de no estar de vacaciones. Y el viernes por la noche el tiempo mejora e incluso regala varios momentos soleados el sábado o el domingo.
Y para los turistas también resultara interesante este tiempo que regala unos contrastes llamativos entre los grises parisinos y momentos más luminosos.

Yo guardé el paraguas el viernes sobre las 20. Y al caminar por la calle de la Roquette constaté que no quedaba ni una silla en las terrazas de cafés.
Al día siguiente conseguí hacer mi viaje en bici entre dos chaparrones. Pero por la tarde el tiempo mejoró y pude disfrutar de un agradable paseo al lado del canal Saint Martin.

Los "bobos" que frecuentan esta zona ya se marcharon de vacaciones y casi no había gente en la orilla del canal. Alrededor del quiosco de música del bulevar Jules Ferry, sólo había una treintena de personas escuchando al grupo de rock que interpretaba temas de los años 1970-1980.
Más arriba el espacio dedicado al skateboard quedaba casi abandonado y así es como pude encontrar este cartel con eslogan de otro mundo...

el pueblo...

Aproveché esta tranquilidad para visitar los restaurantes indios de la calle Louis Blanc y seguir rumbo al Sagrado Corazón en donde encontré una gran cantidad de turistas.

Hoy tocaba enseñar el 104 a un amigo. En una de las naves, una tela de CD ROMS tapizaba unos volúmenes evocando colinas y valles. En la otra un laberinto de cartón defendía el acceso a un espejo reflejando las nubes... ¡Qué cosas!

A unas cuadras, la instalación de París Playa en la zona de la Villette ya estaba lista y había un montón de gente paseando al lado de la dársena.
Al lado de la rotonda de la Villette, debajo de los soportales que los sin domicilio utilizaban para abrigarse, instalaron un café bastante sencillo, y allí es donde pasé un agradable momento, contemplando el movimiento...

villette

Mañana vuelvo a trabajar y anuncian llovizna por la mañana.
A veces el mundo está bien hecho :-)))))

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