Caminando por París con Caol

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16/05/2010

Vagabundeo

Jueves festivo, puente obligatorio... nada mejor para disfrutar de París a destiempo.

El jueves hice un gran paseo por la colina de Montmartre. Ya llegó la temporada turística y las mesas de los restaurantes invadieron la plaza de los pintores. Pero lo que más me molestó fue constatar que el pasaje M18 sigue cerrado al público porque el municipio de París y los copropietarios no llegaron a un compromiso.
A pie del Sagrado Corazón, ya no existe el salón de té cuyo chocolate era riquísimo y dentro de poco el local albergará una perfumería... ¡Todo cambia!

El viernes visité metódicamente varias tiendas de muebles del Faubourg Saint Antoine porque una amiga vacilaba entre varios modelos de mesa baja. Empezamos por la mañana y el recorrido se acabó en una repostería muy presentable...

Tras un sábado de idas y vueltas, esta mañana visité una pequeña plaza del distrito 20 cuyo encanto me llamó la atención. Constaté con cierto alivio que el edificio nuevo construido al lado de la cité de l'ermitage es bastante interesante y pone algo de alegría en la calle de Menilmontant.
Luego, tras varios rodeos, recorrí la avenida Gambetta en donde organizaban un "vide grenier", manifestación popular que permite a los vecinos enseñar los tres trastos que quieren vender mientras los paseantes buscan la ganga del siglo.
Si no compré nada, noté en varios detalles que esta zona es de buen vivir, con cierto nivel económico, muy diferente de lo que pude ver en el muy popular distrito 18.
Y para que el paseo sea completo, atravesé el cementerio del Père Lachaise cuyo vestido primaveral resulta casi alegre...

Entre esos paseos, devoré el libro que la periodista Florence Aubenas dedicó a su experiencia de busqueda de empleo en la región de Caen. Tras inventarse un pasado anódino, se presentó en la oficina del paro y su relato sobrio cuenta un cotidiano difícil y regala una mirada llena de humanidad hacia las personas encontradas.
Este librito me reconcilió con los reporteros y me alegra que haya conseguido éxito.

Mañana toca volver a un cotidiano relativamente suave...

8/02/2010

Ya se fue Enero, a ver lo que dice Febrero...

Ya llegamos al final del periodo de las rebajas y publican las primeras estadísticas: enero 2010 no será una gran edición y sólo se salvan las ciber rebajas.
Dice una de mis amigas que se explica esta diferencia porque lo que uno compra en internet no es tan caro como lo que uno encuentra en las tiendas y entonces es más fácil caer en la tentación. Y cuando lo pienso, creo que acertó.

Yo me libré de los trapos para volver a encontrar los libros y más precisamente los que publica una editora cuyo trabajo me encanta: no me gustan todos los libros que edita pero siempre entiendo lo que le ha gustado en una obra. Doña Anne-Marie Metailié dio a conocer las obras de Luis Sepulveda, Arnaldur Indridason o Leonardo Padura al público parisino y eso es de agradecer.
Este trabajo de calidad fue reconocido por uno de los actores mayores de la edición gala y tras celebrar los 30 años de su empresa editorial, ahora podrá olvidar las pesadillas económicas y dedicarse a lo que más le importa: la literatura.

Y aprovecho este momento para agradecer a Maria Angeles por la Sombra del viento que estimuló mis ansias literarias. ¡Un gran regalo!

También agradezco otro regalo que llegó directamente del festival de comics de Angoulême. Se trata de una colección de croquis de París que acompañan pequeños textos comentando momentos pillados al azar.
Me encantó la primera frase de esta pequeña obra:

Para bien dibujar su ciudad, es preciso madrugar y salir al alba, al azar de las calles, en busca de algún motivo.

Y la verdad es que el amanecer parisino es un momento que me gusta mucho.
A ver si consigo madrugar con estos días que empiezan a alargarse...

16/02/2008

Buena intención número 9: "leer millenium"

Millenium es una trilogía del fallecido autor escandinavo Stieg Larsson y forma parte de los grandes éxitos editoriales de la temporada.

  • Los hombres que no amaban a las mujeres,
  • La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla,
  • La reina en el palacio de los corrientes de aire,

Tales son los títulos de los tres tomos que acabo de leer.

Sinceramente, comparado con El Libro del año pasado (Las Benévolas de Jonathan Littell) esta obra es una golosina: Los personajes principales son simpáticos, sus combates son causas justas (quizás un poco de moda...), hay acción, malas sorpresas, resurgimientos, ... en resumen todo lo necesario para quitarte unas horas de sueño.

Pero para quien lee regularmente novelas policiacas, no se trata de uno de los monumentos de este tipo de literatura. Hay lentitudes y la denuncia de las desviaciones de los servicios de contraespionaje ya tuvo su cantor con el mismo padre de Jonathan (Robert Littell : La Compañía).

Lo bueno es que me libré de una de las buenas intenciones y ahora solo falta prestarlo a alguien que olvide devolvermelo...