Caminando por París con Caol

Ir al contenido | Ir al menú | Ir a Buscar

8/02/2010

Ya se fue Enero, a ver lo que dice Febrero...

Ya llegamos al final del periodo de las rebajas y publican las primeras estadísticas: enero 2010 no será una gran edición y sólo se salvan las ciber rebajas.
Dice una de mis amigas que se explica esta diferencia porque lo que uno compra en internet no es tan caro como lo que uno encuentra en las tiendas y entonces es más fácil caer en la tentación. Y cuando lo pienso, creo que acertó.

Yo me libré de los trapos para volver a encontrar los libros y más precisamente los que publica una editora cuyo trabajo me encanta: no me gustan todos los libros que edita pero siempre entiendo lo que le ha gustado en una obra. Doña Anne-Marie Metailié dio a conocer las obras de Luis Sepulveda, Arnaldur Indridason o Leonardo Padura al público parisino y eso es de agradecer.
Este trabajo de calidad fue reconocido por uno de los actores mayores de la edición gala y tras celebrar los 30 años de su empresa editorial, ahora podrá olvidar las pesadillas económicas y dedicarse a lo que más le importa: la literatura.

Y aprovecho este momento para agradecer a Maria Angeles por la Sombra del viento que estimuló mis ansias literarias. ¡Un gran regalo!

También agradezco otro regalo que llegó directamente del festival de comics de Angoulême. Se trata de una colección de croquis de París que acompañan pequeños textos comentando momentos pillados al azar.
Me encantó la primera frase de esta pequeña obra:

Para bien dibujar su ciudad, es preciso madrugar y salir al alba, al azar de las calles, en busca de algún motivo.

Y la verdad es que el amanecer parisino es un momento que me gusta mucho.
A ver si consigo madrugar con estos días que empiezan a alargarse...

16/02/2008

Buena intención número 9: "leer millenium"

Millenium es una trilogía del fallecido autor escandinavo Stieg Larsson y forma parte de los grandes éxitos editoriales de la temporada.

  • Los hombres que no amaban a las mujeres,
  • La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla,
  • La reina en el palacio de los corrientes de aire,

Tales son los títulos de los tres tomos que acabo de leer.

Sinceramente, comparado con El Libro del año pasado (Las Benévolas de Jonathan Littell) esta obra es una golosina: Los personajes principales son simpáticos, sus combates son causas justas (quizás un poco de moda...), hay acción, malas sorpresas, resurgimientos, ... en resumen todo lo necesario para quitarte unas horas de sueño.

Pero para quien lee regularmente novelas policiacas, no se trata de uno de los monumentos de este tipo de literatura. Hay lentitudes y la denuncia de las desviaciones de los servicios de contraespionaje ya tuvo su cantor con el mismo padre de Jonathan (Robert Littell : La Compañía).

Lo bueno es que me libré de una de las buenas intenciones y ahora solo falta prestarlo a alguien que olvide devolvermelo...