Caminando por París con Caol

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20/12/2011

Compras navideñas

La preparación de la fiesta de Navidad provoca una nueva seria de contrastes.

Como cada año, los grandes almacenes anunciaron aperturas excepcionales en los domingos de diciembre y la verdad es que la frecuentación de estos sitios durante los fines de semana resulta tremendamente agobiante.

Mientras tanto, entre semana, las tiendas quedan casi desiertas y se aburren los dependientes.
Yo no me quejaré porque me apunté entre los escasos clientes de la semana y me trataron requete bien en una de las tiendas que visité: se las arreglaron para conseguir las botas que quería probar el martés y me llamaron el viernes por la mañana para avisarme que ya las tenían...
Por cierto, uno también puede pensar que eso confirma las malas noticias económicas, porque si estuvieran a tope con las compras de navidad, no sé si podrían regalarme este buen trato...

Otro cantar fue el sábado en la pastelería de la calle Ledru Rollin.
Me paré un rato en su salón de té para saborear un chocolate vienés y vi pasar a un sinfín de clientes. Pero la verdad es que sin tener la fama de otros sitios (y los precios asociados) proponen productos realmente refinados y todavía asequibles.

En realidad lo más penoso de estos últimos días es este tiempo particularmente inestable que te despierta con un cielo azul de frio soleado antes de crucificarte por la tarde con una lluvia fria y un cielo de luto.

Por suerte todavía quedan muchas cosas por hacer en mi nuevo piso y pude disfrutar del domingo sin salir de casa.

Pero eso no es un buen método para superar la prueba de las compras de navidad...
Mañana redacto la lista y me meto en la batalla :-)
Y mientras tanto: ¡felices navidades para todos!

31/07/2011

Julio con cara de verano

El tema de cambiar de casa ya se arregló. Me libré de casi todos los trámites y planeo la mudanza a mitad de octubre. Eso deja tiempo para calcular la nueva instalación y visitar tiendas de muebles y de decoración...

Eso hice el pasado martes y exploré metódicamente todos los rincones de un almacén de la calle de Lagny que propone muebles de segunda mano. Confieso que me despistaron los precios que vi en los diferentes objetos y más aun teniendo la posibilidad de compararlos. Algunos muebles muy ordinarios llegaban a precios muy altos mientras para otros, realmente de buena fabricación, pedían precios más baratos. Tras varias vueltas llegué a la conclusión que en esta tienda los precios reflejan más el tiempo necesario para encontrar un cliente que el valor del objeto: cuanto más demanda, cuanto más alto el precio. Ahora entiendo porque algunos anticuarios pasan por aquí de vez en cuando...

También visité la tienda que la asociación Emaús instaló en el 104. En este lugar todo parece muy barato y resulta muy difícil resistir a la tentación.

Y siguiendo en este tema, también descubrí otro almacén de muebles de segunda mano cerca de la dársena de la villette.
Pero si encontré varias ideas para mi futura instalación, de momento no compré nada.

Esta semana también quise comprobar si mi nuevo abono de velib me permitía hacer el recorrido entre mi casa y mi oficina. Si tardé 45 minutos la primera vez (o sea justo justito dentro del abono), sólo necesité 40 minutos al día siguiente y sé que todavía puedo mejorar el itinerario.
Lo bueno es que cuando llegas a la oficina tras este paseo, te sientes en plena forma. Otro cantar sería volver a casa tras una dura jornada laboral y de momento no lo intenté...

Y para descansar de tantas idas y vueltas y disfrutar de la aparición del sol mientras anunciaban 650 kilómetros de atascos en el territorio galo, me fui al parque de la Villette en donde me tumbé sobre la hierba para sestear.

parque de la villette

¿Mola la vista no ?

8/02/2010

Ya se fue Enero, a ver lo que dice Febrero...

Ya llegamos al final del periodo de las rebajas y publican las primeras estadísticas: enero 2010 no será una gran edición y sólo se salvan las ciber rebajas.
Dice una de mis amigas que se explica esta diferencia porque lo que uno compra en internet no es tan caro como lo que uno encuentra en las tiendas y entonces es más fácil caer en la tentación. Y cuando lo pienso, creo que acertó.

Yo me libré de los trapos para volver a encontrar los libros y más precisamente los que publica una editora cuyo trabajo me encanta: no me gustan todos los libros que edita pero siempre entiendo lo que le ha gustado en una obra. Doña Anne-Marie Metailié dio a conocer las obras de Luis Sepulveda, Arnaldur Indridason o Leonardo Padura al público parisino y eso es de agradecer.
Este trabajo de calidad fue reconocido por uno de los actores mayores de la edición gala y tras celebrar los 30 años de su empresa editorial, ahora podrá olvidar las pesadillas económicas y dedicarse a lo que más le importa: la literatura.

Y aprovecho este momento para agradecer a Maria Angeles por la Sombra del viento que estimuló mis ansias literarias. ¡Un gran regalo!

También agradezco otro regalo que llegó directamente del festival de comics de Angoulême. Se trata de una colección de croquis de París que acompañan pequeños textos comentando momentos pillados al azar.
Me encantó la primera frase de esta pequeña obra:

Para bien dibujar su ciudad, es preciso madrugar y salir al alba, al azar de las calles, en busca de algún motivo.

Y la verdad es que el amanecer parisino es un momento que me gusta mucho.
A ver si consigo madrugar con estos días que empiezan a alargarse...

29/11/2009

Nada mejor que una estancia en el hospital para recuperar la chispa militante...

El pasado viernes pasé un largo momento en la casa de una de mis cómplices viandantes, recien operada de la pierna y de vuelta a casa tras cuatro días en el hospital.

Me contó todos los detalles de su estancia en el universo de los médicos, reseñando todos las disfunciones constatadas.
Como le preguntaba si notaba una evolución desde su estancia precedente en 2006, contestó sin siquiera pensarselo que le parecía peor. Y como no forma parte de estas personas que pintan el pasado de rosa y cultivan la nostalgia de tiempos mejores, entablamos un largo debate para identificar las causas de estos cambios.

Lo cierto es que el hospital no consiguió adaptarse a las 35 horas. Si el personal hizo horas extras al principio, eso se acabó cuando constató que no había presupuesto para remunerarlas.

Menos personal disponible pero más personas que atender...

Muchos médicos generales sólo consultan bajo cita previa y cuando es preciso esperar una semana para tener hora, son muchos los que van directamente al hospital.

Como si fuera poco, cerraron muchos dispensarios de barrios que atendían a la parte más desfavorecida de la población. Ahora estos desdichados se benefician de la CMU (cobertura medical universal) que teoricamente da acceso al médico, incluso sin dinero. Pero queda claro que entre las citas, forman parte de los que menos prioridad tienen y esta clientela aumenta las filas en el hospital.

Entre las demás disfunciones, mi amiga también mencionó el caso de estas personas que quedan albergadas en el hospital porque no existen soluciones adecuadas para atenderlas. Los normas elevadas de los establecimientos para largas estancias no permiten desarollar las capacidades necesarias y la solución cuesta más caro todavía.

Paso a paso llegamos a contemplar el famoso eslogan "trabajar más para ganar más" y el estupendo incentivo que consiste en quitar las cotizaciones sociales de las horas extras. Este fantástico sistema permite hacer con nueve personas lo que hacías con diez, y además ahorras las cotizaciones. El problema es que el décimo acaba en el paro y falta la cotización para ayudarle...

Y prefiero no hablar del gran préstamo... cuyo objetivo queda bastante confuso.

Supongo que el caos económico y social viene a ser lo mismo en muchos paises pero si sigue así, tendré que reactivar la chispa militante.

2/03/2008

La lista negra de los precios que arden

Una semana atrás empezaron los comentarios sobre la revista 60 millions de consommateurs y la publicación de su lista negra. Hablaban de subidas de precios alcanzando los 48% desde el mes de Octubre y eso superaba las peores evaluaciones de la gente.
Total el martes, al despartar, compré la revista incriminada con la idea de escudriñar las cifras.

La primera cosa que examiné fue la descripción del método y no me pareció criticable: apuntaron una lista de precios en las webs de distribuidores y repitieron la operación cuatro veces.

La segunda cosa que controlé fue la lista de productos. Leche, mantequilla, pastas, arroz y jamón, nada del otro mundo, sólo alimentos ordinarios.

Luego pude examinar las cifras más detenidamente e identificar algunas curiosidades.
La subida más importante (48%) concierne un lote de 6 litros de leche.
La subida mínima presentada en el artículo es de 5%.
El kilo de espaguetis cuesta entre 0,98€ y 2,36€.
El precio del jamón sube de más de 10% mientras el precio del cerdo pagado al productor baja.
En algunas cadenas el precio de las marcas del distribuidor aumenta más que el precio de las grandes marcas.
La diferencia sobre el precio de los yogures entre dos almacenes pasa de 0,4% a 6%...

¿Y ahora qué?

Uno siempre puede protestar e incluso boicotear algunos productos, queda claro que a no ser que emprenda una carrera imposible para encontrar el precio más barato, no hay más remedio que averiguar que el precio del carrito queda asequible y pagarlo con resignación.
Y las irrisorias baladronadas del omnipresidente francés no cambiarán nada al asunto.