Caminando por París con Caol

Ir al contenido | Ir al menú | Ir a Buscar

4/04/2012

Marzo con sol...

Me tocaron unos días de vacaciones y por suerte coincidieron con los días más soleados de Marzo, ideales para pasear.

El lunes fue cuando empezó el primer recorrido en el mercado de las modistas, al pie del Sagrado Corazón. Pasó por la plaza de las Victorias y se acabó en un café del bulevar de Sebastopol. El ritmo de los paseos de los lunes siempre me pareció particularmente agradable. Quizás por el contraste con la agitación de los fines de semana.. o porque los dependientes parecen menos estresados...

El martes pasé al lado del mercado de los niños rojos y al contemplar las tiendas que se instalan en los alrededores, se confirma el aburguesamiento de la vieja zona del Templo.

La siguiente sesión ocurrió el viernes pero inauguré un nuevo estilo de paseo: con carretilla y transportando muebles... ¡Éxito asegurado! :-)

Volví a pasear más normalmente el sábado por la noche, cuando tocó descubrir el auditorio del mercado saint germain y escuchar algunas obras clásicas. Me alegró el ambiente algo pijo de los fines de semana en la zona de Odeon. Pero lo que más aprecié fue el paseo de noche por la pasarela de las artes...

20120331.jpg

Por cierto el patio cuadrado del louvre estaba en obras pero aún asi pude apreciar la tranquilidad de su universo mineral...

Al día siguiente pasé al lado del canal Saint Martin en donde una asociación de vecinos organizaba un mercadillo para vender trapos de todas clases. Dos bandas diferentes acompañaban el paseo y había buen rollo.

Pero tras estos momentos de puro ocio, fue preciso retomar los expedientes abandonados en la oficina y apenas acabo con eso.

A ver si a pesar de todos los problemas económicos el puente de semana santa lleva a algunos turistas..

15/08/2011

La semana que prefiero...

Este año no pude tomar unos días de vacaciones para disfrutar a tope de la semana que prefiero. Entonces para compensar intenté aprovechar mi abono de velib.

Aprecio cada día más mi recorrido matutino. Son 40 minutos por una ciudad que todavía no despertó y hay buen rollo con la gente que cruzo entre mi salida (+/- 7h15) y mi llegada (+/- 8h00).
Cada mañana cruzo un vehículo de limpieza de las aceras y en función de nuestro sitio de encuentro en el bulevar sé si voy con atraso o no.
Por cierto, a veces no veo bien los semáforos y las direcciones prohibidas. E incluso me atraparon unos policías. Pero de momento no me pusieron multa...
También experimenté el trayecto para volver a casa y constaté que a pesar de ir cuesta arriba, entra en los 45 minutos del abono.
Y hoy surgió la idea del día : dejar que el aparcacoches se las arregle con el velib mientras tomas una copa...

En realidad el acontecimiento mayor de la semana fue mi mudanza profesional. Si mi despacho queda invadido por varias decenas de cajas, ya instalé los pósteres y eso cambia las sensaciones en un plis plas.
También pude contemplar la vista desde el tejado del edificio, cuyo acceso es obviamente totalmente prohibido, y resulta muy interesante.
A ver si consigo algunas fotos...

Y mientras tanto sigue el Ramadán y el encanto de las tiendas que venden los productos que acompañan la rotura del ayuno.
Si de momento resistí a los pastelitos, quise comprar agua de azahar y visité una de las tiendas orientales del barrio. Allí me atendieron con mucha gentileza e incluso me regalaron consejos para escoger el producto y usarlo bien. Y por supuesto allí también noté una tremenda cantidad de productos que tendré que probar un día...

Hoy, día festivo, pensaba despertar en una ciudad descansando y constaté con horror que una gran cantidad de comercios estaban abiertos: se merman cada día más los derechos de los trabajadores :-(

Yo pasé el día en la instalación de París playa en la orilla del Sena.



Constaté con alegría que en una de las casetas, proponían una ración de patatas fritas con salchichas por 4 euros, y pensé con gratitud a este humilde chupatintas que puso la cláusula adecuada para imponer eso a los que competían para ocupar la caseta.
A veces hay cosas buenas en esta ciudad :-)))
Y tras caminar horas y horas, constaté que París playa cumple con el proyecto inicial: proporcionar a los ciudadanos de a pie que no se van de vacaciones, un espacio en donde disfrutar del sol y divertirse gratis.

No sé si son muchos los que volvieron de vacaciones. Sólo espero que el tráfico quede bastante reducido para que pueda seguir con mis recorridos matutinos. Luego os cuento.

17/07/2011

¡Fiesta Nacional!

Me despistaron las últimas previsiones meteorológicas.
El lunes, en teoría, se trataba del día de mucho calor de la semana. En realidad tuvimos un día agradable con una temperatura razonable.
El martes se esperaban chaparrones pero yo no vi ni una gotita de lluvia. (Dicen algunos que mi distracción se vuelve cada día más importante...)
Total dejé de mirar las previsiones y el miércoles casi tuve frío.

Pero eso no duró mucho por que a las 20 una batucada puso el ritmo de un desfile que empezó al lado del ayuntamiento del distrito 18 y se acabó hora y media después en los jardines de Eolo. Allí es donde instalaron un espacio para el tradicional baile de la Fiesta Nacional.
Una carpa para la música, otra para las bebidas y la tercera para la comida... De alguna forma reinventaron una plaza de pueblo en medio de París.

13 de julio de 2011

Tras un ratito allí aproveché la magia del velib para trasladarme hacia la plaza de las Abadesas en donde los estudiantes comunistas organizaban otra fiesta. Me alegró la idea que los comunistas se apoderaban del espacio de las abadesas, repitiendo esta oposición de varios siglos que se nota casi en cada esquina de la colina de Montmartre.

Lo cierto es que había muy poca gente en las calles de la colina y resultó un placer pasear por allí.

Al día siguiente celebré la Fiesta Nacional como lo recomienda Brassens: “yo me quedé en la cama igual”. Pero por la tarde pasé en bici por las calles del Marais y me desesperó constatar que los efectos de la ley acerca del trabajo del domingo se extendían a los días festivos. En esta zona obviamente turística, todos los comercios estaban abiertos. Y no creo que los dependientes consiguieron gratificaciones...

Por suerte formaba parte de estos privilegiados que tenían puente y aproveché un viernes soleado para pasear otra vez por las calles del marais pero esta vez caminando. Se nota que ya llegaron los turistas, que todavía no se marcharon los parisinos y que no se acabó el periodo de las rebajas.
De paso encontré la tienda de un “mejor obrero de Francia” a lado del metro Saint Paul y quise probar su producción. La verdad es que los pastelitos que compré eran riquísimos y aunque no formen parte de las especialidades que prefiero, la casa merece una visita. Así que aquí os dejo la dirección: Maison Larnicol, 14 rue de Rivoli, 75004 Paris
Sobra decir que tras probar estos pastelitos, también toca multiplicar los paseos en bici...

El sábado fue cuando muchos parisinos se marcharon de la capital y constaté con alegría que ahora encuentro una mesa sin problemas en varias terrazas que aprecio mucho...
Hoy el tiempo no daba para controlarlas metodicamente pero dentro de unos días seguro que os cuento más.

10/04/2011

Preparando la temporada turística

El frío del pasado domingo me regaló el primer resfriado de la temporada y tuve que visitar al médico. Eso me dio la oportunidad de constatar que el eslogan "los antibióticos, no es automático" bien llegó al cerebro de los médicos. Ahora parece que te prescriben cualquier cosa menos antibióticos y al final constatas que tras una semana de tratamiento sigues con la toz del principio y que lo que tuvo más efecto no estaba en la receta...

Pero este resfriado no impidió que siguiera disfrutando la ciudad.

Se notaba la evolución de la temperatura en el autobus: cuando aumenta el calor, la gente abandona el metro para viajar en autobus. Pero cuando superamos los 20 grados, todos se ponen super nerviosos y las tensiones se vuelven evidentes.
El viernes y el sábado se añadía un problema extra: el principio de las vacaciones escolares.
Mientras tanto, la asociación de los parisinos consiguió un nuevo artículo en la prensa gratuita con la idea de atraer a más voluntarios ya que con los 200 de ahora no podremos atender a todos los turistas que piden un paseo alternativo. Y menos con Semana Santa que llega en nada...

Ayer hice un largo recorrido que empezó en la colina de la Butte aux Cailles.
El primer rayo de sol da a la colina un encanto especial y para quien pasa por allí en medio día, resulta evidente que en algunos lugares de París la vida debe de ser muy muy suave.
Luego pasé por varias avenidas, visité varias tiendas y los precios me quitaron las ganas de comprar cualquier cosa.
Mi cómplice del día me abandonó en la plaza de la Bastille y otro amigo me enseñó un pequeño jardín con rosaleda incluida que no conocía.
Y tras este largo recorrido, con gusto volví a casa para descansar un poco.

Hoy tocó otro paseo por la muy tranquila avenida Trudaine en donde organizaban lo que siguen llamando "vide-grenier'. En teoría son los vecinos los que tendrían que presentar sus trastos en la acera para venderlos. Pero en realidad se trata de anticuarios y comerciantes que presentan su mercancía en la calle.
Sobra decir que no compré nada pero el ambiente en este tipo de manifestación siempre es bastante agradable.

Los turistas ya llegaron en la ciudad de las luces.
A ver si me toca algún paseo durante semana santa :-))

3/04/2011

¡En Abril no te destapes ni un hilo!

Ya se acabó el mes de Marzo y sus chubascos y ahora estrenamos el tramposo mes de Abril.

El viernes por la tarde tuvimos un tiempo muy agradable, ideal para meterse en un largo recorrido con pausas en varias terrazas.

De paso visité uno de estos sitios alternativos que tanto me gustan y lo enseñé a un amigo. La Casa XXI se define como un concepto, un terreno habitado en donde convergen acciones ciudadanas durables. Y la verdad es que este sitio desprende un ambiente realmente diferente.
El primer lugar reune varias tiendas en una calle residencial del distrito 18. En estas tiendas venden los productos que colectaron, clasificaron y prepararon para la venta. El segundo lugar cuenta con una tienda en donde acogen a la gente que quiere dejar objetos, y con otra tienda en donde venden los objetos reciclados.
Yo visité las tiendas de venta por casualidad y constaté que proponían objetos de todas clases, globalmente muy baratos. Por cierto es preciso ir con tiempo y mirar detenidamente para aprovechar una ganga, pero por lo menos permite encontrar objetos usuales por cuatro duros.
Luego quise controlar el horario de las tiendas en internet y así es como me enteré del proyecto.
Ahora formo parte de las personas que dejan objetos por un lado y compran otros por otro lado de vez en cuando.
Entre las cosas singulares que noté en este sitio, toca mencionar los productos reciclados con un toque artístico. Despista constatar que las teclas de tu vieja computadora permiten crear un marco bastante original, y no os hablo de la última actividad de la casa: el reciclaje de bicis...

El mismo día visité el antiguo cine en donde instalaron una zapatería.
En esta tienda encuentras mostradores con zapatos del pie izquierdo, muy baratos de precio, y si te interesa algún modelo, pasas por la taquilla en donde te dan el zapato del pie derecho cuando pagas. Por cierto, resulta complicado probar los zapatos... Pero como la mayoría de los modelos cuesta entre 5 y 20 euros, tampoco es tan grave.
Yo busqué metódicamente una fantasía de temporada pero no encontré. En cambio mi amigo consiguió mocasines muy presentables por 10 euros.

Al día siguiente, Abril se disfrazó de verano y pudimos sacar las prendas ligeras de los armarios.
Para empezar, visité de nuevo una terraza soleada al lado del Père Lachaise para almorzar. Y luego seguí en busca de los zapatos del momento.
Hicimos muchos kilómetros, otra vez con varias pausas en varias terrazas, pero al final encontré lo que buscaba... muy cerca de mi casa :-))))

Hoy el tramposo mes de Abril se nos quitó casi 10 grados y nos regaló una discreta llovizna. Por fín probé el velib y conseguí una bonificación de 15 minutos porque dejé la bici en una de las estaciones de altitud de Montmartre...
A ver si lo uso otra vez la semana que viene.

- página 1 de 8