Caminando por París con Caol

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28/08/2011

Sincretismo parisino...

Esta mañana tocaron las campanas de una de las iglesias del vecindario.
Eso me vino bien porque su música acabó de despertarme y así es como pude llegar a tiempo para contemplar el desfile de la fiesta de Ganesh en el barrio indio.
El carro se paró justo al lado de mi punto de observación e incluso me regalaron un trocito de coco.
Pero había demasiada gente para sacar algunas fotos. Total, tras un paseo por las calles indias, caminé rumbo al norte por la calle Marx Dormoy.

Alli es donde encontré varias tiendas de mayoristas de productos norteafricanos que estaban abiertas y proponían todos los ingredientes necesarios para preparar los pastelitos del Ramadán.

Unas cuadras más allá, visité el mercado de l'Olive.
Entre varios comerciantes chinos, encontré a un italiano a quien compré quesos franceses.
Entonces organicé una degustación de estos quesos con vino de Porto en la casa de un amigo bretón cuyo balcón se halla en el recorrido del desfile de los indios. Y allí viene una de las fotos.

fiesta de ganesh 2011

Y tras esta tremenda mezcla de identidades culturales, dediqué el resto del día a descansar para prepararme a la vuelta de los demás parisinos...

17/07/2011

¡Fiesta Nacional!

Me despistaron las últimas previsiones meteorológicas.
El lunes, en teoría, se trataba del día de mucho calor de la semana. En realidad tuvimos un día agradable con una temperatura razonable.
El martes se esperaban chaparrones pero yo no vi ni una gotita de lluvia. (Dicen algunos que mi distracción se vuelve cada día más importante...)
Total dejé de mirar las previsiones y el miércoles casi tuve frío.

Pero eso no duró mucho por que a las 20 una batucada puso el ritmo de un desfile que empezó al lado del ayuntamiento del distrito 18 y se acabó hora y media después en los jardines de Eolo. Allí es donde instalaron un espacio para el tradicional baile de la Fiesta Nacional.
Una carpa para la música, otra para las bebidas y la tercera para la comida... De alguna forma reinventaron una plaza de pueblo en medio de París.

13 de julio de 2011

Tras un ratito allí aproveché la magia del velib para trasladarme hacia la plaza de las Abadesas en donde los estudiantes comunistas organizaban otra fiesta. Me alegró la idea que los comunistas se apoderaban del espacio de las abadesas, repitiendo esta oposición de varios siglos que se nota casi en cada esquina de la colina de Montmartre.

Lo cierto es que había muy poca gente en las calles de la colina y resultó un placer pasear por allí.

Al día siguiente celebré la Fiesta Nacional como lo recomienda Brassens: “yo me quedé en la cama igual”. Pero por la tarde pasé en bici por las calles del Marais y me desesperó constatar que los efectos de la ley acerca del trabajo del domingo se extendían a los días festivos. En esta zona obviamente turística, todos los comercios estaban abiertos. Y no creo que los dependientes consiguieron gratificaciones...

Por suerte formaba parte de estos privilegiados que tenían puente y aproveché un viernes soleado para pasear otra vez por las calles del marais pero esta vez caminando. Se nota que ya llegaron los turistas, que todavía no se marcharon los parisinos y que no se acabó el periodo de las rebajas.
De paso encontré la tienda de un “mejor obrero de Francia” a lado del metro Saint Paul y quise probar su producción. La verdad es que los pastelitos que compré eran riquísimos y aunque no formen parte de las especialidades que prefiero, la casa merece una visita. Así que aquí os dejo la dirección: Maison Larnicol, 14 rue de Rivoli, 75004 Paris
Sobra decir que tras probar estos pastelitos, también toca multiplicar los paseos en bici...

El sábado fue cuando muchos parisinos se marcharon de la capital y constaté con alegría que ahora encuentro una mesa sin problemas en varias terrazas que aprecio mucho...
Hoy el tiempo no daba para controlarlas metodicamente pero dentro de unos días seguro que os cuento más.

30/05/2011

Libres cambios entre Francia y España

¿ Quien imaginaba que el librito ¡Indignaos! del autor francés Stephane Hessel encontraría en España su traducción en actos concretos en la famosa Puerta del Sol ?
¿Y quien imaginaba que en París se celebraría el 140 aniversario de la Comuna de París colgando en el cementerio del Père Lachaise, justo al lado del Muro de los Federados, este asombroso homenaje a Goya.

goya.jpg
Me alegra la idea que a través de estos acontecimientos, Francia y España se contestan, olvidando los Pirineos y varios siglos de peleas...

El pasado sábado, asistí una vez más a la celebración del aniversario de la Comuna pero el mayo francés me pareció muy apagado. Si muchas organizaciones participaron a este momento, nadie supo regalar el discurso adecuado en semejante circunstancia. Y no compensó el canto de todas las coplas de la Internacional...
Total abandoné el cementerio sin pasar por las tumbas de todos los revolucionarios enterrados allí y me marché rumbo al bulevar de Menilmontant.

En el terraplén central de este ancho bulevar se celebraba otro ritual primaveral parisino: la brocante o vide-grenier. En este sitio coexistían vendedores profesionales y vecinos presentando sus trastos. Pero confieso que no exploré esta presentación con mucho interés. Quizás por estar al lado del cementerio, en una zona de pocos cafés...

Otro cantar fue el domingo por la mañana, cuando visité el muy modesto mercadillo organizado por los vecinos de la piscina des Amiraux (un asombroso edificio diseñado por el arquitecto Henri Sauvage). Nada de vendedores profesionales o de bohemios disfrazados de comerciantes. Sólo gente de a pie intercambiando objetos de todas clases tras la gran limpieza de primavera y como hay buen rollo, la visita se alarga... y la lista de compras también :-))))

Y para seguir cultivando los contrastes, por la tarde visité el gran mercado instalado al lado del ayuntamiento del distrito 3, muy cerca de la plaza de la República.
En este barrio cada día más aburguesado se ven esencialmente vendedores profesionales. Pero la gran cantidad de terrazas de cafés y la tranquilidad de los paseantes transforman la sensación que uno tiene. Y si no compré nada, pillé varias ideas de decoración...

Y para acabar os dejo descifrar el eslogan que más me gustó en el cementerio.

20110528.jpg

1/05/2011

El día de los trabajadores

Este año el día de los trabajadores cae en domingo y en Francia no lo trasladaron al lunes.

Y este año por primera vez participé a la venta del muguete con una asociación.
Preparar los ramos con los demás socios ya resultó bastante divertido. Pero también me llamó la atención el proceso para conseguir un sitio interesante para vender.
Cuando me contaron que teníamos que estar en el sitio por lo menos a las siete de la mañana, me pareció algo exagerado. Pero cuando llegué esta mañana a las siete y media entendí el problema: el 1 de mayo se admite que cualquier persona venda muguete, y como el precio para comprarlos al por mayor permite esperar un beneficio importante, son muchos los que intentan ganar cuatro duros vendiendo muguete.
Yo dediqué tres horas a esta actividad y segun parece mi asociación consiguió bastante dinero. Pero cuando miras el tiempo que pasamos entre todos para eso, no es muy eficaz...

Como me marché en medio día pude explorar metódicamente la manifestación del día.
Salía de la plaza de la república rumbo a la plaza de la nación pasando por el bulevar voltaire, y teóricamente empezaba a las dos y media.
Cuando llegué a la plaza de la república, constaté con decepción que la mitad de la plaza quedaba libre para el tráfico automóvil. Pensé un rato que me había perdido una parte del desfile, pero tras hacer el recorrido entre las dos plazas ida y vuelta, no hubo más remedio que constatar que la edición 2011 de la manifestación del día de los trabajadores no fue muy concurrida.
Aplazaron la salida del cortejo, dejaron mucho espacio entre algunos grupos, calentaron el ambiente con cervezas... pero aún así resultaba evidente que no había mucha gente.
Eso me asombró bastante, no sólo porque son muchos los motivos para desfilar sino también porque se trataba de un fín de semana corto y soleado, ideal para manifestar.
Pero igual la gente se quedó en casa para recuperar tras el fin de semana de Pascuas. Ya veremos como lo explicarán los sindicatos en los días que vienen.

Y ya veremos como va con las demás celebraciones de mayo...
¡Ya os contaré!

25/04/2011

Semana santa

Suerte tuvieron todos los que aprovecharon Semana Santa para viajar a París porque tocó un tiempo casi veraniego.

Experimenté otra vez el velib y eso cambia de verdad la relación a la ciudad y la idea de las distancias. Por cierto fue algo complicado devolver la bici en la zona de Bastille y tuve que visitar varias estaciones antes de encontrar un espacio libre. Pero lo bueno del sistema es que luego puedes contemplar el trayecto siguiente mucho más libremente que cuando vas con tu propia bici...

Entre los descubrimientos de la semana tengo que destacar el Instituto de las Culturas del Islam. Allí es donde proponen una asombrosa exposición de fotos acerca del barrio multicultural de la Goutte d'Or. Meses atrás invitaron al fotógrafo Martin Parr a visitar este barrio y a regalar su mirada tan peculiar como respuesta a los comentarios negativos de algunos periodistas de salón.
Las fotos me parecieron fantásticas y es una pena que no publiquen un catálogo completo.
En cuanto al lugar, es un espacio muy asombroso, ideal para otorgarse un momento de tranquilidad en un barrio requete animado.

Otra sorpresa me esperaba en el 104 en donde se celebraba una reunión internacional de 3500 escutistas. Confieso que no comparto todas las opciones de este movimiento escutista pero resultaba divertido encontrar tanta agitación y tanta vida en este sitio que parecía tan dormido el pasado verano...

Luego visité una de las chalanas de la dársena de la villette en donde pude probar una cerveza muy correcta escuchando a unos músicos. El sitio no es tan caro y permite pasar un rato agradable sin arruinarse.

Por cierto, como siempre cuando tenemos buen tiempo por la noche en París, había una tremenda cantidad de gente en las orillas del canal San Martín y yo seguí caminando.

El domingo pasé por dos lugares en donde la gente podía vender sus trastos. Pocas cosas encontré en estos mercadillos pero, de paso, noté la ubicación de varias tiendas en donde tendré que volver algún día.

Y hoy, día festivo, constaté con perplejidad que uno de los dos grandes almacenes del bulevar Haussmann estaba abierto. Varias tiendas pequeñas también estaban abiertas pero resultaba curioso constatar que no había la muchedumbre de siempre, como si la zona vacilara entre dormirse o celebrar el consumismo.

Hoy se acaban las vacaciones escolares de la primavera y mañana todos vuelven a trabajar.
A ver si hay suerte y si puedo escaparme otra vez...

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