Esta mañana tocaron las campanas de una de las iglesias del
vecindario.
Eso me vino bien porque su música acabó de despertarme y así es como pude
llegar a tiempo para contemplar el desfile de la fiesta de Ganesh en el barrio
indio.
El carro se paró justo al lado de mi punto de observación e incluso me
regalaron un trocito de coco.
Pero había demasiada gente para sacar algunas fotos. Total, tras un paseo por
las calles indias, caminé rumbo al norte por la calle Marx Dormoy.
Alli es donde encontré varias tiendas de mayoristas de productos norteafricanos
que estaban abiertas y proponían todos los ingredientes necesarios para
preparar los pastelitos del Ramadán.
Unas cuadras más allá, visité el mercado de l'Olive.
Entre varios comerciantes chinos, encontré a un italiano a quien compré quesos
franceses.
Entonces organicé una degustación de estos quesos con vino de Porto en la casa
de un amigo bretón cuyo balcón se halla en el recorrido del desfile de los
indios. Y allí viene una de las fotos.

Y tras esta tremenda mezcla de identidades culturales, dediqué el resto del día
a descansar para prepararme a la vuelta de los demás parisinos...
Tag - cultura
28/08/2011
Sincretismo parisino...
Por caol el 28/08/2011, 22:27
17/07/2011
¡Fiesta Nacional!
Por caol el 17/07/2011, 22:47
Me despistaron las últimas previsiones meteorológicas.
El lunes, en teoría, se trataba del día de mucho calor de la semana. En
realidad tuvimos un día agradable con una temperatura razonable.
El martes se esperaban chaparrones pero yo no vi ni una gotita de lluvia.
(Dicen algunos que mi distracción se vuelve cada día más importante...)
Total dejé de mirar las previsiones y el miércoles casi tuve frío.
Pero eso no duró mucho por que a las 20 una batucada puso el ritmo de un
desfile que empezó al lado del ayuntamiento del distrito 18 y se acabó hora y
media después en los jardines de Eolo. Allí es donde instalaron un espacio para
el tradicional baile de la Fiesta Nacional.
Una carpa para la música, otra para las bebidas y la tercera para la comida...
De alguna forma reinventaron una plaza de pueblo en medio de París.

Tras un ratito allí aproveché la magia del velib para trasladarme hacia la
plaza de las Abadesas en donde los estudiantes comunistas organizaban otra
fiesta. Me alegró la idea que los comunistas se apoderaban del espacio de las
abadesas, repitiendo esta oposición de varios siglos que se nota casi en cada
esquina de la colina de Montmartre.
Lo cierto es que había muy poca gente en las calles de la colina y resultó un
placer pasear por allí.
Al día siguiente celebré la Fiesta Nacional como lo recomienda Brassens: “yo me
quedé en la cama igual”. Pero por la tarde pasé en bici por las calles del
Marais y me desesperó constatar que los efectos de la ley acerca del trabajo
del domingo se extendían a los días festivos. En esta zona obviamente
turística, todos los comercios estaban abiertos. Y no creo que los dependientes
consiguieron gratificaciones...
Por suerte formaba parte de estos privilegiados que tenían puente y aproveché
un viernes soleado para pasear otra vez por las calles del marais pero esta vez
caminando. Se nota que ya llegaron los turistas, que todavía no se marcharon
los parisinos y que no se acabó el periodo de las rebajas.
De paso encontré la tienda de un “mejor obrero de Francia” a lado del metro
Saint Paul y quise probar su producción. La verdad es que los pastelitos que
compré eran riquísimos y aunque no formen parte de las especialidades que
prefiero, la casa merece una visita. Así que aquí os dejo la dirección: Maison
Larnicol, 14 rue de Rivoli, 75004 Paris
Sobra decir que tras probar estos pastelitos, también toca multiplicar los
paseos en bici...
El sábado fue cuando muchos parisinos se marcharon de la capital y constaté con
alegría que ahora encuentro una mesa sin problemas en varias terrazas que
aprecio mucho...
Hoy el tiempo no daba para controlarlas metodicamente pero dentro de unos días
seguro que os cuento más.
30/05/2011
Libres cambios entre Francia y España
Por caol el 30/05/2011, 21:46
¿ Quien imaginaba que el librito ¡Indignaos! del autor francés
Stephane Hessel encontraría en España su traducción en actos concretos en la
famosa Puerta del Sol ?
¿Y quien imaginaba que en París se celebraría el 140 aniversario de la Comuna
de París colgando en el cementerio del Père Lachaise, justo al lado del Muro de
los Federados, este asombroso homenaje a Goya.

Me alegra la idea que a través de estos acontecimientos, Francia y España se
contestan, olvidando los Pirineos y varios siglos de peleas...
El pasado sábado, asistí una vez más a la celebración del aniversario de la
Comuna pero el mayo francés me pareció muy apagado. Si muchas organizaciones
participaron a este momento, nadie supo regalar el discurso adecuado en
semejante circunstancia. Y no compensó el canto de todas las coplas de la
Internacional...
Total abandoné el cementerio sin pasar por las tumbas de todos los
revolucionarios enterrados allí y me marché rumbo al bulevar de
Menilmontant.
En el terraplén central de este ancho bulevar se celebraba otro ritual
primaveral parisino: la brocante o vide-grenier. En este
sitio coexistían vendedores profesionales y vecinos presentando sus trastos.
Pero confieso que no exploré esta presentación con mucho interés. Quizás por
estar al lado del cementerio, en una zona de pocos cafés...
Otro cantar fue el domingo por la mañana, cuando visité el muy modesto
mercadillo organizado por los vecinos de la piscina des Amiraux (un asombroso
edificio diseñado por el arquitecto Henri Sauvage). Nada de vendedores
profesionales o de bohemios disfrazados de comerciantes. Sólo gente de a pie
intercambiando objetos de todas clases tras la gran limpieza de primavera y
como hay buen rollo, la visita se alarga... y la lista de compras también
:-))))
Y para seguir cultivando los contrastes, por la tarde visité el gran mercado
instalado al lado del ayuntamiento del distrito 3, muy cerca de la plaza de la
República.
En este barrio cada día más aburguesado se ven esencialmente vendedores
profesionales. Pero la gran cantidad de terrazas de cafés y la tranquilidad de
los paseantes transforman la sensación que uno tiene. Y si no compré nada,
pillé varias ideas de decoración...
Y para acabar os dejo descifrar el eslogan que más me gustó en el
cementerio.

1/05/2011
El día de los trabajadores
Por caol el 1/05/2011, 21:36
Este año el día de los trabajadores cae en domingo y en Francia no lo
trasladaron al lunes.
Y este año por primera vez participé a la venta del muguete con una
asociación.
Preparar los ramos con los demás socios ya resultó bastante divertido. Pero
también me llamó la atención el proceso para conseguir un sitio interesante
para vender.
Cuando me contaron que teníamos que estar en el sitio por lo menos a las siete
de la mañana, me pareció algo exagerado. Pero cuando llegué esta mañana a las
siete y media entendí el problema: el 1 de mayo se admite que cualquier persona
venda muguete, y como el precio para comprarlos al por mayor permite esperar un
beneficio importante, son muchos los que intentan ganar cuatro duros vendiendo
muguete.
Yo dediqué tres horas a esta actividad y segun parece mi asociación consiguió
bastante dinero. Pero cuando miras el tiempo que pasamos entre todos para eso,
no es muy eficaz...
Como me marché en medio día pude explorar metódicamente la manifestación del
día.
Salía de la plaza de la república rumbo a la plaza de la nación pasando por el
bulevar voltaire, y teóricamente empezaba a las dos y media.
Cuando llegué a la plaza de la república, constaté con decepción que la mitad
de la plaza quedaba libre para el tráfico automóvil. Pensé un rato que me había
perdido una parte del desfile, pero tras hacer el recorrido entre las dos
plazas ida y vuelta, no hubo más remedio que constatar que la edición 2011 de
la manifestación del día de los trabajadores no fue muy concurrida.
Aplazaron la salida del cortejo, dejaron mucho espacio entre algunos grupos,
calentaron el ambiente con cervezas... pero aún así resultaba evidente que no
había mucha gente.
Eso me asombró bastante, no sólo porque son muchos los motivos para desfilar
sino también porque se trataba de un fín de semana corto y soleado, ideal para
manifestar.
Pero igual la gente se quedó en casa para recuperar tras el fin de semana de
Pascuas. Ya veremos como lo explicarán los sindicatos en los días que
vienen.
Y ya veremos como va con las demás celebraciones de mayo...
¡Ya os contaré!
25/04/2011
Semana santa
Por caol el 25/04/2011, 20:45
Suerte tuvieron todos los que aprovecharon Semana Santa para viajar a París
porque tocó un tiempo casi veraniego.
Experimenté otra vez el velib y eso cambia de verdad la relación a la ciudad y
la idea de las distancias. Por cierto fue algo complicado devolver la bici en
la zona de Bastille y tuve que visitar varias estaciones antes de encontrar un
espacio libre. Pero lo bueno del sistema es que luego puedes contemplar el
trayecto siguiente mucho más libremente que cuando vas con tu propia
bici...
Entre los descubrimientos de la semana tengo que destacar el Instituto de las
Culturas del Islam. Allí es donde proponen una asombrosa exposición de fotos
acerca del barrio multicultural de la Goutte d'Or. Meses atrás invitaron al
fotógrafo Martin Parr a visitar este barrio y a regalar su mirada tan peculiar
como respuesta a los comentarios negativos de algunos periodistas de
salón.
Las fotos me parecieron fantásticas y es una pena que no publiquen un catálogo
completo.
En cuanto al lugar, es un espacio muy asombroso, ideal para otorgarse un
momento de tranquilidad en un barrio requete animado.
Otra sorpresa me esperaba en el 104 en donde se celebraba una reunión
internacional de 3500 escutistas. Confieso que no comparto todas las opciones
de este movimiento escutista pero resultaba divertido encontrar tanta agitación
y tanta vida en este sitio que parecía tan dormido el pasado verano...
Luego visité una de las chalanas de la dársena de la villette en donde pude
probar una cerveza muy correcta escuchando a unos músicos. El sitio no es tan
caro y permite pasar un rato agradable sin arruinarse.
Por cierto, como siempre cuando tenemos buen tiempo por la noche en París,
había una tremenda cantidad de gente en las orillas del canal San Martín y yo
seguí caminando.
El domingo pasé por dos lugares en donde la gente podía vender sus trastos.
Pocas cosas encontré en estos mercadillos pero, de paso, noté la ubicación de
varias tiendas en donde tendré que volver algún día.
Y hoy, día festivo, constaté con perplejidad que uno de los dos grandes
almacenes del bulevar Haussmann estaba abierto. Varias tiendas pequeñas también
estaban abiertas pero resultaba curioso constatar que no había la muchedumbre
de siempre, como si la zona vacilara entre dormirse o celebrar el
consumismo.
Hoy se acaban las vacaciones escolares de la primavera y mañana todos vuelven a
trabajar.
A ver si hay suerte y si puedo escaparme otra vez...
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