Caminando por París con Caol

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13/06/2010

Rápido...

Nada peor que las semanas de vacaciones : uno pierde el tiempo con método y al final no llega a la mitad de lo que planeaba.

Todo empezó el pasado sábado con esta historia de invernadores. Si la cola del sábado me llevó a renunciar, quisé probar de nuevo entre semana y así es como pude descubrir unos espacios que realmente merecen la pena.
Por cierto, de momento, con la publicidad que hicieron por la reapertura, todavía son muchos los visitantes y en algunos sitios fastidia la cantidad de gente. Pero será cuestión de unas semanas.

El mismo día quise visitar el espacio de información que instalaron en el Foro de Les Halles para presentar el nuevo proyecto y contestar a la pregunta que me dejó giralquivir. Desgraciadamente, el espacio estaba cerrado y tendré que probar otra vez.

Total aproveché una tarde soleada para explorar otra vez la orilla del Sena y aquí os dejo una imagen del ambiente que constaté:

saintlouis.jpg

Luego esta semana se desvaneció casi sin que me entere y hoy toca madrugar para marcharme unos días.

¡Cuento con vosotros para cuidar mi ciudad preferida!

23/05/2010

A solas con el duende...

Esta semana amanecí rebelde, con la sonrisa guasona puesta y la chispa traviesa activada.

La primera que lo notó fue mi profe de gimnasia mientras interpretaba libremente el ejercicio que acababa de explicar. Como me preguntaba qua estaba haciendo, el duende que llevo dentro le contestó que estábamos midiendo el instinto del juego entre los microbios. Sobra decir que la chica renunció a encauzarme con un soberano "¡Estás en plena forma!".

El duende reapareció cuando me instalé en la terraza de café de la pequeña plaza semicircular que se halla en la puerta del teatro del Odeon. Esta noche tocaba el primer concierto del festival de jazz de Saint Germain des Prés y la llegada de los espectadores era en sí todo un espectáculo. El duende me enseñó gente más o menos disfrazada para el acontecimiento, algunas mujeres coquetas colgando del brazo de hombres con carteras, ... se veía de todo y en las mesas de los alrededores se escuchaban todas clases de conversaciones.
Por fín llegó la hora de entrar en esa sala que no conocía y de escuchar a Richard Galliano y a sus cinco músicos clásicos, explorando temas de Bach y de Piazzola. Tocaron varios temas que adoro y si no fue el mejor concierto que escuché, fue una noche muy agradable.

El duende reapareció el sábado, cuando me instalé en una terraza de café. Sólo quedaba una mesa libre, así que me instalé al lado de dos estimables señores alemanes. Resulta que en esta esquina de la calle Quatre Septembre en donde hay esencialmente oficinas, el sábado es un día muy tranquilo. Pero aún así pasaron algunas mozas y mi duende no paró.
"mira esa con estas cadera pletóricas, seguro que los alemanes lo notan y lo comentan"
Y el duende acertó.
"mira la otra con la faldita tan cortita y con tacones que no le permiten andar, seguro que la escanean"
Y el duende acertó.
Desgraciadamente llegaron los paseantes del día y tuvimos que dejar de jugar.

Hoy el duende me despertó temprano así que pudimos recorrer los campos eliseos y descubrir la instalación de los agricultores cuando todavía no había demasiado gente.
Aquí os dejo la foto de lo que pude contemplar por la mañana.

Champs2010.jpg

2/05/2010

¡Adios Abril!

Algunas semanas te regalan algo de poesía.
Una mañana noté un cartelito pegado en un farol, justo al lado de la zona de aparcamiento de las bicis, con este mensaje llamativo:

Bici de flores busca bici de motor

y el cartelito proporcionaba una dirección de mail para el contacto.
Yo no tengo bici de motor así que no me atreví a mandar un mensaje pero el cartelito me alegró el día.

La gente sigue de vacaciones y con mis cómplices de siempre aprovechamos esta relativa tranquilidad para probar un sitio recomendado por mi proveedor de quesos.
Ubicado en el número 70 de la calle de Dunkerque, "le vin au vert" es un compromiso asombroso entre bodega, bar de vinos y restaurante, con una decoración sobria y contemporánea.
Confieso que lo que picó mi curiosidad fue su selección de whisky, y la posibilidad de escoger entre cinco productos muy llamativos para el aperitivo me llevó a reservar una mesa.
Empezamos la degustación en una de las mesas de la acera y las dosis generosas reforzaron el optimismo de la tropa... Luego nos instalamos dentro en donde pudimos probar una cocina sencilla pero con productos de buena calidad y un pequeño vino muy agradable.
Mientras estábamos cenando, noté un discreto desfile de clientes, algunos comprando una botella de vino, otros tomando un chato en la mini barra.
Me gustó el trato de estos treinteañeros, muy majos, y cuyo proyecto consiste en proporcionar vinos ecológicos y con carácter.
Sólo falta que este sitio encuentre a su clientela...

La última sorpresa de la semana ocurrió el 1 de Mayo.
Como cualquier idealista empedernido, pensaba que el día del trabajo se celebraba precisamente sin trabajar. Curiosamente, casi todas las tiendas de mi barrio estaban abiertas, por lo menos por la mañana.
Confieso que no tener que ir de compras volando el viernes por la noche fue todo un alivio. Pero por otro lado, también me molestó esa forma de renuncia a un día sagrado...
Espero que los trabajadores atados a sus tareas por lo menos consiguieron pago doble...

18/04/2010

Cambio de ritmo

No sé si pasa lo mismo en otros países pero este año el mes de Abril resulta especialmente tranquilo. Se juntan las vacaciones escolares y la necesidad de pedir los últimos días de vacaciones del 2009 antes el final de Abril para despoblar las oficinas y la capital parisina, y yo, como siempre, ando a destiempo.

Si el tiempo sigue guasón y se empeña en demostrar la pertinencia de los viejos refranes, los abrigos de invierno ya se quedan en el armario y toca inventar combinaciones acertadas para enfrentar las variaciones térmicas.

No pude explorar tantas terrazas como la pasada semana pero noté con alegría que los cafés se apoderaban de las aceras y conseguí encontrar un ratito para sentarme en una mesita a contemplar la calle.

Esta semana tocaba descubrir a Robin McKelle, una cantante norte americana, en el Bataclan. Llegué con bastante antelación para instalarme en uno de los sitios que prefiero, pero aún así el concierto no me entusiasmó. Esta mujer tiene una voz estupenda y una técnica de canto impresionante pero no sabe improvisar y mientras tanto no entrará en el grupo selecto de las grandes damas del jazz. Y la verdad es que da algo de rabia... pero esperaremos que madure la doña.

Al día siguiente me esperaba una expedición en las afueras de París, ejercicio periódico que me permite medir el infierno de los trenes de cercanías.
El fín de semana, tremendamente deportivo, no me dejó mucho tiempo para pasear pero sin embargo experimenté el brunch de un sitio de mi barrio y me encantó la indolencia de este momento.

Y el próximo viernes, paseo a la vista...

4/04/2010

Una semana bien empleada

A veces, desde la ventana de mi despacho, contemplo el cielo y pienso que me gustaría salir a pasear.
Tras una semana de vacaciones en esta ciudad que tanto me gusta, llego a pensar que trabajar cansa mucho menos... :-)

Entre los descubrimientos de esta semana, empezaré por el restaurante etíope a donde nos llevó la fantasia de una compañera. No es un sitio recomendado para los que aprecian gastronomía pero permite pasar un momento divertido compartiendo un gran plato y comiendo con los dedos. Además está al lado del Panteón y hay barrios más inhóspitos.

También tuve la oportunidad de visitar la pinacoteca en donde presentaban una exposición dedicada a Munch. El sitio, bastante moderno, cuenta con una sucesión de salas de tamaños variados, y con una iluminación que realza la belleza de las obras presentadas. Así que si interesa alguna exposición en este lugar, es muy recomendable visitarla.

Al día siguiente tocaba jugar al escondite con los chubascos para enseñar los pasajes cubiertos a un grupo de visitantes. No aguantaron el frio y el viento y el recorrido se acabó tras dos horas a la intemperie.

El sábado fue otro cantar: los parisinos organizaban un rally por los distritos 5 y 6 y para estos enamorados de la ciudad de las luces, el tiempo no importa. Así que con chubasqueros y paraguas, nos juntamos al pie de Notre Dame en donde se formaron los equipos. A partir de este punto un primer recorrido nos llevó a Saint Germain des Prés. Tras una pausa en una pastelería, pude concentrarme en las enigmas del segundo recorrido que nos llevó a la plaza de la Contrescarpe. La tarde se acabó en un restaurante situado a 100 metros del sitio etíope así que tuve una curiosa sensación de estancamiento.
Entre los descubrimientos del día toca mencionar el trozo de la muralla de Felipe Augusto que se puede admirar dentro de un aparcamiento privado y una muy bonita escultura de Picasso.

Sobra decir que hoy no di para mucho y menos aún pensando al programa de mi segunda semana de vacaciones...
¡Luego os cuento!

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