Caminando por París con Caol

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30/01/2012

algunas sorpresas

A veces mi autobus de siempre da la vuelta antes de llegar al final de línea y cuando no hay prisa, sigo caminando. Eso me pasó el martes por la noche cuando el maquinista abandonó a los viajeros en frente de la estación del este.
Ya había contemplado las fotos dedicadas a la película de Scorsese y expuestas en las rejas de la estación. Ese día pasé por la calle del Faubourg Saint Martin que bordea los andenes y al contemplar el tren más cercano, pensé que alucinaba: varios vagones restaurantes del orient-express, iluminados, parecían esperar a sus viajeros.
Sé que son muchos los que sueñan con estos trenes de prestigio y que algunas empresas proponen viajes especiales para hundirse en la leyenda. Pero este martes se trataba de otra cosa: una de las empresas francesas del lujo había alquilado el tren para presentar sus nuevos productos a unos invitados cuidadosamente seleccionados...

Tras esos sueños de viaje, conseguí escaparme de la oficina para disfrutar de un rayo de sol.
Ritmo tranquilo entre el jardín del Luxemburgo y Montparnasse y desde el autobus que me llevaba a Montmartre, una imagen del Sena (algo borrosa) que comparto con vosotros.

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El sábado, la comunidad china celebraba el año nuevo y paseaba con su dragón por la pequeña calle del templo, al lado del ayuntamiento. Contemplé el espectáculo desde una de las tiendas y entre llovizna y petardos no tuve ganas de seguir el desfile.
A cien metros, en la calle Beaubourg, dos despistados estaban refunfuñando: "¿Pero por donde se metieron estos chinos?" mientras los demás ni se enteraban de la fiesta...
Constaté una vez más que en París coexisten un montón de mundos paralelos.

28/11/2011

recorridos de todas clases

Ya se instaló el invierno y llevamos varios días con unos 7 grados y una humedad muy pesada que te congela solapadamente...

El martes fue cuando hice un largo recorrido al anochecer desde la plaza de Italia rumbo a Notre Dame. En esta parte del barrio latino, ya se notaban algunas preparaciones navideñas pero todavía no vi muchas iluminaciones.
Tampoco había mucha gente en las calles y en muchas tiendas, los comerciantes parecían muy aburridos. Pero todavía queda tiempo para las compras de Navidad y de momento varios almacenes te proponen por mail o por correos algunas ofertas privadas para mejorar su cifra de ventas.

Los días siguientes me llevaron a la zona universitaria del este de París. Una estación de trenes de cercanías a media hora de Notre Dame, un pequeño centro comercial... no sé como se puede vivir allí sin coche...
Así que el viernes por la noche sentí la absoluta necesidad de pasear por la calle Etienne Marcel y la plaza de las Victorias en donde se ven las tiendas de casi todas las marcas de moda, antes de volver en autobus.

El sábado fue cuando aproveché un tiempo agradable y el pretexto de comparar los precios de una lámpara de pie en varias tiendas para meterme en un agradable recorrido. Volví al bazar de la electricidad, al lado de Bastille, antes de visitar otra tienda muy cerca del Instituto del Mundo Arabe y de acabar en el BHV. Si la diferencia de precio se limita a un 5%, la diferencia de trato la compensa de sobra y la sonrisa del dependiente pelirrojo y sus consejos realmente acertados bien merecen un pequeño esfuerzo...

Este largo recorrido me dio la oportunidad de constatar que Notre Dame sigue atrayendo una cantidad increíble de visitantes. También había mucha gente en el BHV o en las calles del Marais y tuve la sensación que estas personas ya estaban con las compras de navidad.
París tierra de contrastes...

El domingo no pude resistir a la seducción del Gato con Botas y fui a ver la película en la gran sala del "Grand Rex", en donde proponen al principio de las sesiones, un espectáculo deliciosamente pasado de moda de fuentes, luces y música.

Y ahora toca enfrentar otra semana de demasiado trabajo :-(

4/09/2011

¡Setiembre, ya!

Según parece, ya se acabaron las vacaciones para casi todos los parisinos y tenemos de nuevo mucho tráfico y los atascos de siempre.
A pesar de todo pude seguir con mis recorridos en bici aunque a veces resulte complicado encontrar una máquina.

Y para bien empezar el mes de setiembre me tocó llevar de paseo a tres estudiantes mexicanos con la asociación de los parisinos.
Yo pensaba enseñarles el recorrido desde la Ópera rumbo a la plaza de la república pero se trataba de su primera estancia en París, sólo para dos días, así que pronto resultó evidente que lo mejor sería inventar un recorrido para ver los esenciales de París en una tarde... ¡Y eso hice!

Empezamos en la plaza de la Bastille en donde saludamos al Genio antes de seguir rumbo a la isla Saint Louis. Allí pasamos por la orilla del Sena hasta el puente que lleva a la isla de la Cité y a la catedral Notre Dame.
Tras un rato en este monumento que ya no es preciso presentar, seguimos por la orilla izquierda del Sena en donde visitamos la iglesia Saint Severin por su pilar torso y sus asombrosas vidrieras.
Luego pasamos por el barrio latino antes de volver al rio y de cruzarlo por la pasarela de las artes, rumbo al patio cuadrado del Louvre. Y eso nos llevó al patio de la pirámide.
Mis visitantes todavía tenían energía e incluso entramos en la parte subterránea del Carroussel du Louvre para ver la pirámide invertida...
Pero tras cruzar el jardín de las Tulerías, admirar el obelisco de la plaza de la concordia, recorrer la parte baja de los Campos Eliseos, echar un vistazo al arco del triunfo, pasar entre el Gran y el Pequeño palacios para llegar al puente Alejandro III, noté que empezaban a cansarse.
Y eso que sólo faltaba un kilómetro para llegar al pie de la Torre Eiffel, admirando de paso la fachada vegetal del museo del Quai Branly...
Pero superaron la prueba.
Y tras un ratito tumbados en el césped del Campo de Marte, fueron capaces de caminar hacia la parada del autobus que nos llevó a Montmartre.
Sagrado corazón, plaza de los pintores, Torre Eiffel iluminada e incluso centelleante...
¡Cinco horas para ver los esenciales caminando!

la ninfa de los candados

Yo constaté de paso que la cantidad de candados en la pasarela de las artes sigue impresionante. También noté que esa mania se extiende y que incluso le regalaron un moño muy curioso a la ninfa del puente Alejandro III.

Pero creo que lo que más me gustó fue contemplar la ciudad en los ojos de mis tres visitantes y pillar la sorpresa y la admiración cuando descubrían alguno de los esenciales parisinos.
Acabaron agotados e imagino que ahora se lo pensarán antes de anunciar que les gusta caminar :-D

28/08/2011

Sincretismo parisino...

Esta mañana tocaron las campanas de una de las iglesias del vecindario.
Eso me vino bien porque su música acabó de despertarme y así es como pude llegar a tiempo para contemplar el desfile de la fiesta de Ganesh en el barrio indio.
El carro se paró justo al lado de mi punto de observación e incluso me regalaron un trocito de coco.
Pero había demasiada gente para sacar algunas fotos. Total, tras un paseo por las calles indias, caminé rumbo al norte por la calle Marx Dormoy.

Alli es donde encontré varias tiendas de mayoristas de productos norteafricanos que estaban abiertas y proponían todos los ingredientes necesarios para preparar los pastelitos del Ramadán.

Unas cuadras más allá, visité el mercado de l'Olive.
Entre varios comerciantes chinos, encontré a un italiano a quien compré quesos franceses.
Entonces organicé una degustación de estos quesos con vino de Porto en la casa de un amigo bretón cuyo balcón se halla en el recorrido del desfile de los indios. Y allí viene una de las fotos.

fiesta de ganesh 2011

Y tras esta tremenda mezcla de identidades culturales, dediqué el resto del día a descansar para prepararme a la vuelta de los demás parisinos...

21/08/2011

Agosto se agota

Ya se acabaron las vacaciones para muchos parisinos.
Yo lo noto desde mis recorridos matutinos por el tráfico que aumenta en la calle y también por la cantidad de camiones estacionados al azar para entregar sus mercancías.
Pero el ambiente en las calles y los bulevares sigue agradable y con gusto lo aproveché para hacer unos recorridos extras en velib.
En varias ocasiones tuve malas sorpresas con algunas bicis cuyo manillar tenía un juego y complicaba el equilibrio. Pero superé la prueba :-)

Lo bueno de estos días es que uno todavía puede encontrar una mesa en terraza sin reservar y yo aproveché esta tranquilidad para probar varios sitios con varios amigos.

Pero el sábado anunciaban 600 kilómetros de atasco y queda claro que coincide con una nueva oleada de vueltas.
Yo visité un almacén de bricolage y noté una frecuentación bastante alta, como si la gente estuviera preparando la vuelta ya...

Hoy visité de nuevo la instalación de París playa en la dársena de la Villette. Es el último día de la temporada y mañana empezarán a desmontarlo todo. Pero hoy pasé sobre las 11 y pude apreciar el ambiente muy tranquilo de las mañanas, a pesar del calor y del cansancio.

sesteando
Y mientras tanto se acaba la tercera semana del ramadán.

En varios lugares se juntan grupitos para compartir bebidas y comidas al anochecer. Y al día siguiente basta con contar las botellas abandonadas debajo de los bancos para imaginar el programa de la noche.

Por suerte, de momento, este mes de agosto no fue de mucho calor. Pero ya llevamos dos días seguidos con más de 30 grados y como se suma a un cansancio general, se notan varias tensiones...

Yo sigo sin probar los pastelitos orientales pero encontré unas ofertas increíbles y empecé a reunir los ingredientes para preparar unos con una amiga.
Pero ahora toca descansar un rato antes de enfrentar otra semana.

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