Caminando por París con Caol

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5/03/2017

Con paraguas...

Desde la ventanilla de mi autobús de siempre constaté con alegría que amanece cada día más temprano. Si no retomé mis largas caminatas de la madrugada, por lo menos intenté hacer algunos paseos entre los chubascos.

El primer paseo empezó el miércoles al atardecer. Visité varias tiendas cerca de la plaza de la Nación antes de seguir rumbo al jardín de la Roquette.
En la esquina de la calle de Montreuil, los clientes del “comptoir Voltaire” ya olvidaron la visita del terrorista que activó su cintura de explosivos dentro del café. Cuando pasé delante del local, noté que la pantalla gigante estaba funcionando y deja ver un partido de fútbol.

Más arriba, constaté que los programas de rehabilitación de viviendas ya empiezan en las pequeñas calles que hacen el encanto del distrito XI. Por suerte, respetan la altura de los edificios e intentan preservar la identidad del barrio.
De paso constaté que se multiplican los sitios pequeños que proponen comidas baratas. No sé cómo estos nuevos empresarios consiguen retribuir todas las horas que dedican a su comercio...

Cuando llegué al jardín de la Roquette, empezaba a llover y la gente no se demoraba en la calle. Tenía tiempo así que quise visitar algunas tiendas que conozco cerca del jardín Maurice Gardette pero un chubasco torrencial interrumpió todas las actividades. Yo estaba muy cerca del toldo de un café así que pude abrigarme y contemplar el espectáculo.

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Luego fui a cenar en un restaurante de la zona y por 20€ conseguí un plato, un postre y una bebida. Pero no es un sitio tan de moda como el patio “Saint-Emilion”...

Ayer tuve que enfrentar la lluvia para comprar una repisa. En el almacén de barrio que se halla al lado del ayuntamiento del distrito XVIII, el hombre que me atendió estaba escuchando música clásica. Como le preguntaba qué estaba escuchando, me contestó que se trataba de la contralto Kathleen Ferrier y precisó que finalmente poca gente conocía a esta artista. Yo precisé que tenía varios discos de esta señora y el señor me regaló una sonrisa de afición compartida. Confieso que nunca hubiera imaginado que toparía con un admirador de esta cantante en esta tienda. Pero esas sorpresas forman parte de las cosas que me gustan en el distrito XVIII.

Hoy los parisinos podían asistir a dos reuniones políticas. La primera, cerca del Trocadero, apoyaba al candidato conservador, enredado en historias de empleos ficticios otorgados a su familia. La secunda, en la plaza de la República, con cacerolas, protestaba contra la corrupción de los políticos. Como anunciaban granizo en ambos sitios, preferí visitar unas tiendas de las afueras.
¡Mañana será otro día!

24/04/2016

Abril

Ya llegaron las vacaciones escolares de Pascua y los primeros rayos de sol. Desgraciadamente no pude escaparme de la oficina ya que son muchos los que están disfrutando sus últimos días de vacaciones del 2015 (el derecho a disfrutarlos caduca el 30 de Abril...) y alguién tiene que encargarse de los temas pendientes...

El lunes al atardecer fui de compras en una de las tiendas que rodean la plaza de la República y constaté que el movimiento « noche en pie » seguía ocupando la parte central de la plaza.
Al día siguiente, pasé de nuevo por la plaza sobre las 7 de la mañana pero a esta hora sólo se ven los servicios de limpieza del municipio parisino y unas furgonetas de policía.
Y hoy, cuando atravesé la plaza sobre las 11 de la mañana, los okupas todavía estabán durmiendo lejos de la plaza...

Entre los parisinos este movimiento no deja indiferente.
Algunos piensan que el hecho de crear foros ciudadanos para intercambiar sobre cualquier tema es una iniciativa muy positiva (aunque no salgan muchas ideas nuevas). Pero otros consideran que el movimiento sólo reune soñadores desconectados de la realidad y que es preciso « liberar » la plaza.
El jueves, unos sindicatos convocan una huelga general y dentro de una semana se celebrará el día internacional de los trabajadores. Bien veremos si estos movimientos conectan. Mientras tanto el gobierno propone alargar el estado de emergencia por causa de la eurocopa de fútbol...

Hoy hice un largo recorrido para reunir todo lo necesario para transplantar una decena de cactus, dividir un aloe y esquejar varios sedum. Tras varias horas cuidando estas plantas, declaro mi balcón listo para el verano.

14/02/2016

¡Lluvia!

Si tuviera que resumir esta semana, « lluvia » sería la palabra más adecuada. Así que retomé el paragua comprado en la tienda del pasaje del ancla y caminé entre los charcos.

Los azares de las compras en un sitio de segunda mano me llevaron a la ZAC Dupleix. Este barrio fue construido en 2002, cuando el ministerio de la defensa abandonó el cuartel que tenía allí, justo al lado de la torre Eiffel. En la parte central instalaron un jardín de casi un hectárea y alrededor una decena de arquitectos diseñaron edificios de una decena de plantas. Así es como unos edificios de viviendas sociales lindan con edificios poblados de altos cargos de la administración.
Cuando pasé por allí, al anochecer, el jardín ya estaba cerrado y tuve que seguir los soportales que bordean el jardín. Pocos comercios y pocos peatones, todos volviendo a su búrbuja con prisa... No tuve buenas sensaciones pero intentaré pasar por allí de día por si surge algún encanto.

El día siguiente me llevó al distrito 14 en donde descubrí el nuevo piso de una pareja de amigos.
Tercer piso de 40m2 con doble orientación, sin ascensor y un alquiler de 1040€: ¡Una ganga!
Por cierto la población de este barrio es muy diferente de la de mi barrio : menos obreros, más intelectuales, y un promedio de ingresos que supera él de mi barrio de un 33%... Y además tienen buenas pastelerías :-)

El jueves por la noche pasé delante de una de las terrazas ametralladas, en una esquina de la calle faubourg du temple. Tras un cierre temporal, el café volvió a recibir clientes y esa noche, se veían varias personas en la terraza.
En otra esquina muy cerca de este sitio, el artista Jérôme Mesnager regaló un dibujo especial a los acontecimientos con la leyenda:

« ¡Estamos en la terraza ! »


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De momento, ni los atentados ni el estado de emergencia acabaron con la buena vida parisina. Pero los problemas económicos se notan cada día más y esos sí que podrían lastimarla.

6/12/2015

El caos del clima

La semana empezó con el tema de la conferencia acerca del clima , esencialmente por que acoger a 150 dirigentes mundiales en el contexto de los últimos días supone medidas de seguridad reforzadas.
Total anunciaron el cierre de autopistas y de trozos del bulevar periférico y decretaron la gratuidad de los transportes públicos. Luego las autoridades invitaron los habitantes a dejar sus coches en casa y a usar los transportes públicos antes de decir que ni siquiera esta solución era aconsejada...
Frente a este caos anunciado, muchas personas pidieron un día de vacaciones y se quedaron en casa. En mi instituto, nos regalaron un día de vacaciones extra y los que trabajaron el lunes podrán pedirlo en otra ocasión.

Yo me fui al trabajo como siempre y pocas veces vi tan poca gente en la ciudad. Viajé en un metro casi desierto y en las calles el tráfico apenas alcanzaba él de los domingos.
Aproveché esta situación para volver a casa con mi autobus de siempre. De paso constaté que el « comptoir voltaire », uno de los bares ametrallados, permanecía cerrado y que había una colección impresionante de flores y señales de solidaridad delante de la puerta.
El día siguiente caminé por la orilla del canal Saint-Martin en donde vi que habían pintado la divisa parisina en blanco sobre fondo negro. También noté varias banderas galas e incluso pintaron un buzón de correos con los tres colores nacionales.
Delante del bar « la bonne bière » se veían flores y velas pero encontré una acumulación realmente impresionante de señales de solidaridad cuando llegué al lado del « Bataclan ». En los barrios de las capitales, delante de las casas de las víctimas, también se notan testimonios más modestos de sus vecinos y amigos.
Y la vida continuá...

Ayer, sábado, los parisinos empezaron los preparativos navideños. Àrbol de Navidad, regalos… había mucha gente en las calles y en los almacenes. Yo ya tengo el tema del Champagne resuelto. ¡Algo es algo !

Y hoy tocaba contribuir a la organización de las elecciones regionales como asesor en mi colegio electoral. En la sala de deportes de la pequeña escuela de mi barrio, tuvimos pocos momentos de tranquilidad pero la fila nunca llego a una decena de personas y el nivel de participación apenas alcanzó el 44%.

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Tras 14 horas seguidas de presencia en el colegio electoral, los resultados me parecieron reconfortantes :-)

15/11/2015

¡Viernes 13 !

El viernes al anochecer, tuvimos una temperatura muy suave, sin lluvia, ideal para salir a pasear o tomar una copa en alguna terraza de café.
Mi programa de la noche me llevó a la estación de Bercy antes de disfrutar una caminata rumbo a la calle Saint-Paul en donde se halla un restaurante japonés bueno y barato que visito de vez en cuando.

Cuando salí del restaurante, algunas conversaciones callejeras me llamaron la atención porque mencionaban noticias en la televisión y sugerían un problema en el metro. Además vi pasar una serie de vehículos de policia, con la sirena puesta, andando rumbo a Saint Michel.
Llegué a la estación de metro Chatelet en donde constaté con alivio que la línea 4 seguía funcionando. Pero me asombró el anuncio del cierre de las estaciones Goncourt, République y Arts et Métiers por razones policiales, porque quedaba una estación abierta en medio de las tres.

Me enteré de los detalles al llegar a casa sobre las 23.
Las terrazas ametralladas se hallan en zonas en donde viven amigos y conocidos.
El Bataclan forma parte de los lugares en donde estuve un par de veces, así como varios conocidos.
Así que nada más enterarme entablé un proceso de contacto con todas estas personas para asegurarme de que estabán a salvo de los ataques. Luego no quedaba otra opción que esperar al día siguiente para conseguir informaciones más definitivas acerca de los acontecimientos.

El sábado por la mañana, amanecimos con más de 110 muertos y varias centenas de heridos. Todos los mercados de la ciudad y todos los lugares culturales permanecieron cerrados. En las calles del Marais no se veía la muchedumbre de los sábados y en la plaza de la República unas centenas de personas rodeaban la estatua e instalaban velas. Pero « por razones de seguridad » la policía ordenó la dispersión.

Hoy pasé un rato escuchando a expertos de todas clases perorando acerca de los acontecimientos pero sus explicaciones no me convencieron.
También los comenté con varios familiares y comparando con los acontecimientos de enero, ahora tenemos dos elementos nuevos : por un lado los terroristas son kamikaze, por otro atacan a gente de a pie. Pero nadie sabe cuantos locos siguen preparando atentados.
De momento lo único que podemos hacer es seguir viviendo normalmente o por lo menos intentarlo.

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