La semana empezó con un toque alegre, cuando encontré, en la sala de espera de la estación de Bercy, una máquina expendedora de historias. Proponía tres opciones de duración de lectura: 1 minuto, tres minutos y cinco minutos. Escogí el relato de tres minutos y me tocó un cómic con un diálogo de gatos.

Retomé mis caminatas de la madrugada y tuve la sensación de que la cantidad de personas que duermen en la calle aumentó. Lo nuevo es la situación de estos jóvenes, tumbados en la acera, durmiendo en cualquier sitio. Encontré a uno al pie de un farol y otra al pie de un semáforo... ¡Qué cosas!

Como siempre pasé por varias tiendas de bricolaje y gasté demasiado dinero así que dediqué una parte de este fin de semana soleado a recorrer el penúltimo tramo del sendero 2024.

Había abandonado el circuito poco después de la visita del jardín Claire Motte y volví allí para descubrir el tramo siguiente. La zona sigue en obras con la construcción del tranvía y de varios edificios así que resulta casi imposible encontrar las marcas que señalan el camino o las placas de las calles. Y a pesar de las indicaciones del folleto, me costó tiempo encontrar la primera calle del recorrido.
La primera etapa de este tramo es un pequeño jardín rodeado de edificios de viviendas, con poca superficie y poco encanto.
Luego el recorrido pasa por la calle de los tapices que comunica un patio muy agradable con una gran fuente. A continuación, es preciso pasar encima del antiguo ferrocarril que daba la vuelta de París y seguirlo rumbo a la estación del Puente Cardinet.
En este punto, se ve una colección de edificios nuevos, y se sabe por las grúas que todavía están construyendo otros.

Luego el camino pasa en medio de zonas de obras para llevar a la entrada del nuevo jardín instalado en una zona liberada por la demolición de varios depósitos.
Cuando llegué allí, ya eran las once y el jardín estaba muy concurrido, con familias y deportistas. Yo seguí el camino principal rumbo al estanque en donde se instalaron los patos. Luego es preciso usar unas escaleras para pasar encima de las vías de ferrocarril y llegar a la segunda parte del jardín. Pero desde la plataforma superior, merece la pena pararse un rato para admirar el nuevo edificio del ministerio de la justicia.

20180909.jpg

Alto de 160 metros, este edificio se halla en una de las puertas de París y el símbolo no tiene desperdicio. Desgraciadamente, sólo se trata de un símbolo y dicen algunos que desplazarse dentro de este edificio es una auténtica pesadilla.
Tras admirarlo desde la plataforma, pasé al pie de edificio y, curiosamente, no resulta aplastante. Pero desde este punto, solo se ve una decena de plantas. Luego crucé la avenida de la puerta de Clichy y, caminando entre las obras, renuncié a sacar más fotos.

El recorrido sigue por una calle bordeada de construcciones sociales. Todas tienen un diseño interesante, pero, por lo visto, algunas envejecen mal.
Luego la senda pasa al lado de las instalaciones deportivas de la puerta de Saint Ouen, rodea el hospital Bichat y continua al lado de las instalaciones deportivas de la puerta de Clignancourt.
¡Continuará!