Esta semana inauguraron un nuevo sistema para matricularse en la universidad.
Antes el futuro estudiante tenía que proporcionar una lista ordenada de carreras que le interesaban, un programa controlaba las posibilidades y, en algunas situaciones, elegía las asignaciones al azar. Este proceso tenía la ventaja de maltratar uniformemente a todos los estudiantes interesados por una carrera muy concurrida.
El nuevo sistema requiere que los estudiantes preparen expedientes particulares para cada una de las carreras que mencionan en su lista de preferencia, con carta de motivación y recopilación de las notas relevantes.
Para los profesores, eso se parece a una auténtica pesadilla ya que no tienen el tiempo necesario para examinar todos los expedientes y elegir los más sobresalientes.
Para los estudiantes, significa que ya no podrán arriezgarse a entablar cualquier carrera.
Como si fuera poco, el nuevo sistema intenta asignar a los estudiantes a la universidad más cercana de su casa, lo cual impide matricularse en una de las prestigiosas instituciones parisinas.
Total, se armó un movimiento estudiantil para protestar contra esta forma de selección universitaria y ya bloquearon una docena de facultades.

Mientras tanto, los empleados de la empresa Carrefour se declararon en huelga para protestar contra la supresión de más de dos mil empleos y consiguieron pertubar la actividad de unos tres cientos almacenes.

En cuanto a los empleados de Air France, se alegran de la mejora de los resultados comerciales, piden un aumento salarial y lo repetirán en la calle esta semana.

Y también anuncian reivindicaciones de los empleados que recolectan las basuras, de las enfermeras que ya no tienen el tiempo de atender correctamente a los viejecitos y de varias empresas públicas de energías.

Casi todos los ministros dicen que no entienden estos movimientos de protesta ya que entablaron discusiones para encontrar soluciones. Pero por lo visto no tienen la misma concepción de la discusión que los sindicalistas.

Yo aproveché el fin de semana pascual para descansar unos días lejos de París y vuelvo mañana a la ciudad de las luces.
A ver si el tren que reservé funciona y me lleva a casa.