Ya llegaron las primeras semanas de Agosto y con ellas surge una tremenda proliferación de cartelitos "cerrado por vacaciones".
El panadero de la esquina desapareció hasta el fin del mes. El frutero cerró el miércoles para dos semanas. Y como si fuera poco, varios supermercados aprovecharon estas semanas veraniegas para reformar sus instalaciones.
Por suerte, la cantidad de tiendas en París es suficiente para que podamos encontrar (casi) todo lo necesario en cualquier momento.

En la oficina, los que se marcharon en julio ya volvieron y ahora a mi me tocan unas semanas de vacaciones.
¡Hasta pronto!