El pasado domingo, en el bar de la esquina, los dueños habían preparado un bufé gratuito para los que vendrían esperar los resultados en su local. La verdad es que hicieron las cosas muy bien y con unas cervezas del barrio, podíamos aguantar (casi) cualquier resultado.

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Cuando anunciaron que Macron había derrotado a Le Pen, la gente se sintió aliviada, pero lo más notable fue lo que dijo uno de los jóvenes: “¡Gracias a todos! Ya no tengo que volver a Argelia” ...
Necesité varias cervezas rojas para escuchar los comentarios y debates televisados que no tenían mucho sentido. En mi barrio rebelde, queda claro que la elección de Macron no es voto por convicción sino por resignación. La gente se marchó poco a poco, y yo como los demás.

El lunes convocaron la primera manifestación de protesta en la plaza de la República. Paseaba por la orilla del canal Saint Martin y me impactó la cantidad de camiones de policía convocados para mantener la seguridad… Tendremos otros motivos de protesta así que yo seguí caminando...

El martes por la mañana, pasé por una vía bautizada “sendero de Montempoivre”. Poca cosa tiene de sendero esta calle, pero lleva a una parte del distrito 12 que bordea la senda verde y en donde se escucha muy bien el canto de los pájaros.

Al día siguiente, quise visitar un jardín escondido detrás de una línea de casas de dos plantas, entre las calles Saint Blaise, Vitruve y des Balkans. Si encontré la entrada, había demasiada gente para explorar el sitio tranquilamente. Así que noté que tengo que volver allí por la mañana.

Por la noche, daba clases en una asociación de mi barrio acerca de las webs de las administraciones. Lo que más interesó a la gente fue la web del servicio público del empleo y la que permite descubrir las ayudas que uno puede conseguir. Estaba muy lejos de las declaraciones de los políticos...

Continuará...