¡Siempre cuesta volver a la oficina después de tres semanas de vacaciones!
A mi me esperaban varias centenas de emails. Pero mi paseos matutinos me regalaron la serenidad necesaria para enfrentar tranquilamente esta avalancha.

El lunes por la mañana, las guirnaldas de la fiesta de la Goutte d'Or todavía adornaban las rejas de la iglesia de Saint Bernard, con sus triángulos de tejido ensamblados por los modistos del barrio. Pero desaparecieron durante el día.

Al día siguiente convocaron una manifestación para apoyar a los refugiados expulsados de sus campamentos por la policía. Yo no pensaba participar a este acontecimiento pero crucé por casualidad el recorrido de los manifestantes.
Conté 37 camiones de policías en el bulevar Magenta, 27 camiones extras en la calle de Maubeuge y divisé otros camiones delante de la estación del Norte. Así que pensé un rato que se trataba de una protesta de los policías. Pero pronto entendí que estos 500 policías tenían que controlar a los 1000 manifestantes apoyando a los refugiados.
No pensaba que este movimiento provocaría tanto susto entre los jerarcas de la jefatura parisina. :-)

El miércoles fue cuando empezó el festival "Dífferent 8! L'autre cinéma espagnol" organizado por la asociación "Espagnolas en París" en el Louxor (Y preciso que al escribir "Dífferent" y "Espagnolas" sólo copio la ortografía de la asociación). Proponen 14 películas de cine de autor y entre las que presentan siempre hay cosas muy muy buenas.
De momento ya vi tres películas muy diferentes: "Magical girl (la niña de fuego)", "Ocho apellidos vascos" y "Rastros de sándalo". Todas tenían cualidades y espero con curiosidad las próximas proyecciones.

Mientras tanto arranca el mes del Ramadán para los musulmanes de mi barrio y se ven derroches de pasteles en la tienda que se halla al lado de mi casa.
De momento resisto a la tentación pero no sé cuanto tiempo aguantaré sin probar estas deliciosas golosinas.