Dos semanas atrás, el ayuntamiento del distrito 18 organizó una reunión de los habitantes de mi barrio para presentar proyectos de vegetalización. Entre las propuestas surgió la idea de instalar micro jardines al pie de los árboles que bordean la calle Saint-Bruno (al lado de la iglesia Saint Bernard). Y el pasado lunes fue cuando los servicios del ayuntamiento anunciaron que habían encontrado financiación e invitaron a los habitantes a que participaran en la instalación.

El martes al atardecer fue cuando pasé por la calle Saint-Bruno y constaté que los servicios municipales ya habían empezado las obras: no quedaban adoquines al pie de los árboles y varios postes marcaban el perímetro de las parcelas. También habían puesto vallas de protección para separar los pies de árboles de la calzada.
Mientras tanto algunos habitantes aplicaban aceite de teca sobre las tablas destinadas a cercar los micro jardines.
Ese día mi contribución se limitó a llevar las tablas al recinto de la iglesia de Saint Bernard.

Al día siguiente habían convocado a los habitantes para inaugurar la instalación. Cuando llegué, al atardecer, todavía quedaban muchas cosas por hacer. El colectivo había infravalorado la cantidad de trabajo necesaria y la lluvia provocó una demora extra. Pero eso no impidió celebrar los avances del proyecto.

Seguí pasando por esta calle casi todos los días y constaté con alegría que el proceso seguía adelante.
La escuela primaria reservó dos pies de árboles para los niños.
Las monjas de la iglesia pidieron cuatro, la asociación local cuidará otros dos y los habitantes ya crearon varios grupitos para los demás.

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Ahora solo falta sembrar semillas de flores e instalar las plantas disponibles. Yo regalo semillas y plantas :-)