Dolce vita en la orilla izquierda...
Por caol el 25/04/2010, 15:33 - Enlace permanente
Tras el delirio de los tacones de aguja, el viernes volvimos a un asunto más
práctico: encontrar zapatos admitiendo suelas ortopédicas y bastante elegantes
para una boda.
¡Me encantan los desafios!
La busqueda pasaba por una pequeña tienda del distrito 14 en donde la dueña,
magnífica mujer que luce estupendamente sus kilos sobrantes, te atiende con
paciencia y gentileza y te ayuda a encontrar LA solución.
Cuando llegamos, la tienda todavía estaba cerrada y no hubo otro remedio que
instalarnos en la terraza soleada más cercana. (sé que ya compadecéis) Eso nos
dio la oportunidad de disfrutar del ritmo tan peculiar que se nota alrededor
del cementerio de Montparnasse y de contemplar varios edificios realmente
interesante.
Tras este preámbulo relajante, escoger los zapatos resultó evidente y pudimos
seguir callejeando rumbo al Sena.
El recorrido empezó por el arbolado bulevar Raspail y su colección de hoteles
acogedores. Luego la acera soleada del bulevar del Montparnasse nos llevó a la
calle de Rennes en donde pudimos escudriñar metódicamente todos los escaparates
y constatar que sólo falta un rayo de sol para que los parisinos invaden las
calles.
Luego continuamos por la calle Bonaparte rumbo al Sena y seguimos la orilla del
Sena hasta el Puente Nuevo que nos llevó a la orilla derecha y a nuestras
líneas de transportes respectivas.
Al día siguiente tocaba volver a la orilla izquierda para probar otra vez el
último invento de Pierre Hermé con el cómplice adecuado.
Y tras esta primera étapa, fuimos a visitar un salón de té escondido en uno de
los pasajes del distrito 6.
Conozco la existencia de este sitio desde mucho tiempo pero nunca me había
parado para probar lo que proponen y como no había espacio en la terraza,
visité el interior de este curioso espacio cuyos grandes ventanales evocan los
talleres de artistas.
Ayer sólo probé el chocolate vienés pero lo apunto sin pensarlo ni un minuto
entre los mejores de París. Y según parece hay otras cosas que merecen unas
pruebas extras...
Pero eso será en otra ocasión.
Comentarios
Que envidia me das ¡¡¡¡ Es una zona que yo recorrí bastante en mis años mozos y que me encantaba. Y encima te gusta el chocolate como a mí.
Que pases buena semana. Hasta la próxima.
Vivement, les coordonnés du salon de thé!
(merci d'avance)
el salón de té se halla en el discreto pasaje Dauphine :-)
muchas gracias!