¡Nada de buenas intenciones que nunca se cumplen ni de deseos tan formales que pierden la sinceridad!

Os deseo a todos una viajecito a París, con algo de fantasía para alegrar la visita, y algún encuentro improbable para completar la magia.

Este año nuevo empezó con el cielo gris tan especial de París perfecto para curar cualquier resaca. Pero al día siguiente regalaba sol y frio, ideal para salir en busca de fantasía.
Quedé con unos amigos a la salida de la estación Saint-Paul y me impresionó la cantidad de turistas de todas las nacionalidades que rondaban por este sitio. Por suerte se marchaban rumbo al Norte así que pudimos visitar el pequeño museo de la Magia sin agobios. El sitio me pareció realmente asombroso y es una visita que recomiendo a todos (y más a los que van con niños).

Y hoy el día empezó con uno de estos azules de invierno que tanto me gustan y la suerte me regaló la compañía de otra viandante para disfrutar de varios rincones parisinos.

Y a los que se preguntan como encuentro tiempo para hacer tantas cosas, voy a desvelar un secreto: NO tengo televisión. Total en vez de pasar 3h24 en frente de esta maquinita cada día (eso es el tiempo medio que dedican los franceses a esta actividad), dispongo de 3h24 para meterme en cualquier fantasía :-)))

Y como la lista de ideas se alarga cada día, se me da que el 2010 será una gran cosecha.

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¡Feliz año nuevo a todos!