La frenesí del sábado
Por caol el 11/10/2009, 23:54 - Enlace permanente
Este sábado tenía la idea de visitar una de estas tiendas que yo me sé cerca
de la plaza de las abadesas. Pero la perspectiva de enfrentar el alegre desfile
de la fiesta de las vendimias me llevó a cambiar de plan.
Total hice una caminata que me llevó plaza de los Vosgos en donde saludé a
estas estatuas que tanto me gustan antes de callejear al azar rumbo al
BHV.
Este gran almacén al lado del ayuntamiento forma parte de las instituciones
parisinas pero estos últimos años me cuesta entender su estrategia comercial.
Si su sótano sigue siendo la caja de herramientas más grande del mundo y si su
sección cocina propone una impresionante selección de utensilios de todas
clases, las otras partes del almacén no tienen tanta personalidad y oscilan
entre sosas o demasiado vanguardistas.
Este sábado en el almacén y sus alrededores, nos encontramos con una tremenda
cantidad de gente. Y eso que ni hay rebajas ni estamos en alguna fecha
especial. Así que el concepto de crisis me dejó una vez más muy perpleja.
Tras explorar varias plantas encontré todo lo que buscaba: lo útil como cajitas
de plástico o papel de seda y lo fútil como esta caja para pan de acero y
plexigás rojo, absolutamente imprescindible para una que casi no come
pan.
De vuelta a casa experimenté otro momento de frenesí consumista en el
supermercado del barrio en donde las colas en las cajas llegaban casi hasta la
entrada de la tienda y no dejaban acceder a los productos.
Finalmente los únicos que viven una auténtica crisis son los pintores de la
plaza du Tertre.
Hasta ahora estos desgraciados pagaban 80€ al año para compartir un metro
cuadrado para dos. Esta contribución lleva 26 años sin variar y hoy en día se
trata de ponerla a 277€ cuando un aumento normal y progresivo ya la dejaría a
unos 777€.
Yo no sé si votaran este cambio pero lo cierto es que no acabamos con las
polémicas.
Comentarios
Hola Caol, he estado siguiendo tu página todos las semanas y hoy hablas
del "magassin" que más le gustaba a mi padre. Se pasaba las horas muertas viendo herramientas.
Me has hecho recordar tiempos muy lejanos. Un abrazo.
Pues espero que tengas la ocasión de visitar de nuevo este almacén.