Imaginad que esta semana no trabajaba y pude dedicar todo mi tiempo a disfrutar de esta ciudad. Y además con una meteorología muy clemente...
¿Os da envidia no?

Ahora os cuento.
Tras un primer día para descansar, entablé con mis cómplices viandantes el largo sendero Norte-Sur creado por el comité parisino de la Federación Francesa de Senderismo. Sólo hicimos una decena de kilómetros con varias pausas en las terrazas de cafés pero volví con una colección de fotos suficientes para enseñaros algunos detalles nuevos.

El miércoles tocaba hacer de guía con una pareja de San Sebastian. Un encuentro super interesante y varios intercambios enriquecedores.

El jueves recluté a mi mejor amiga para un programa de locura: recorrer TODOS los circuitos de los autobuses turísticos Open Tour. Otra vez una buena cosecha de fotos y casi casi golpe de sol...

El viernes, tenía pensado descansar un poco. Pero como anunciaron en la radio que las nubes volvían al día siguiente, salí volando para subir otra vez a la cúpula del Sagrado Corazón y visitar de nuevo el museo de Montmartre.

Ayer el tiempo grís y las sesiones de lluvia me quitaron las ganas de pasear. Pero mi gata gris empezó a andar de modelito y no pude guardar la cámara de fotos.

Y hoy batallo con las centenas de fotos que hice esta semana pensando en todas las historias que tengo que contaros...