Aproveché esta semana de vacaciones para dedicarme a una de mis actividades preferidas: callejear.

Empezamos el martes, con los cómplices de siempre, por un largo recorrido por el distrito 20. Paseamos por la colina de Belleville y pude controlar que algunos de los rincones que me gustan permanecen intactos. Pero también descubrí otros lugares interesantes y un edificio estupendo que sólo conocía por algunos libros de arquitectura y, por fín, lo vi de verdad.
¡Que alegría!
La pause de medio día nos dio la oportunidad de parar en uno de estos "bistrots" de barrio que tanto aprecio y luego, tras pasar por otro sitio que tengo que reseñar un día, volvimos al cementerio del Père Lachaise y abandonamos el recorrido, cansados pero contentos.

Al día siguiente, retomamos el camino por la tarde para acabar con este itinerario y encontramos una pequeña terraza soleada en donde el café costaba apenas 1€50. Otra vez la colina de Belleville y celebramos el fín del trayecto en un salon de té argelino con pastelitos y té de menta...

Tras un día para recuperar, el viernes entablamos un nuevo recorrido por el distrito 18. Fue otra vez un largo paseo muy agradable, con un almuerzo en otro sitio de barrio en donde encontramos un menú (entrante y plato) por 13€. Por cierto pocas cosas descubrí en la colina de Montmartre pero siempre aprecio pasear por esta zona.

Y ahora toca dormir un poco... Mañana madrugo :-)