Unas semanas atrás, mis complices de siempre me acompañaron para el juego de pista dedicado al distrito 14. Largas caminatas... Acabamos con la sensación que el recorrido evitaba metodicamente los detalles interesantes. Total mandé un mail a uno de los socios de ParisGreeter que tiene una web muy curiosa sobre París para que me enseñe su barrio.
Tardamos unos días para encontrar una fecha y el pasado jueves es cuando Marc me llevó a pasear.

Al principio sentí algo de inquietud porque el itinerario se parecía mucho al camino del juego de pista pero pronto nos extraviamos y así es como empezaron los descubrimientos.

Talleres de artistas al lado de la Carcel, edificio de Mallet-Stevens escondido en un patio, edificio de Roux-Spitz diseñado para un creador de lámparas, callejones con encanto, casa de Le Corbusier, otros talleres de artistas... Para quien aprecia la arquitectura de los años 1930, el recorrido no tenía desperdicio.

Al final fueron más de tres horas caminando y volví con una provisión de páginas por redactar...
Eso es lo bueno de París, siempre queda algo por descubrir.