El tiempo no se prestaba a los largos recorridos al azar así que visité el Monoprix de mi barrio.
Esta cadena de almacenes fue creada en 1932 y supo encontrar un nuevo desarollo en el paisaje parisino al usar un nombre más tendencia: MONOP'.

El cambio de nombre no cambió el posicionamiento de las tiendas, entre supermercado geometricamente funcional y gran almacen supuestamente de categoría.

Ya tuve la oportunidad de probar la parte aprovisionamiento de la tienda y constaté que la cuenta resultaba más cara que en el supermercado de siempre.

El sábado me perdí en la zona de los demás productos y constaté que el Monop' se presta más que el supermercado a las tentaciones de todas clases. Complementos baratitos, detalles para la casa, prendas para niños, ... Si no tiene prisa, uno siempre encontrará algo por comprar...
Y si no caí en la tentación es exclusivamente porque padezco un ataque anti consumo :-)