Hoy tuve ganas de une auténtico momento veraniego y arrastré a mi cómplice de siempre hacia la casa de Raimo.
Don Raimo es un venerable heladero que lleva más de 50 años encantando las papilas de los parisinos.

Hoy fue un día de suerte.

Primero porque encontramos enseguida una mesa libre en la terraza y pudimos saborear tranquilamente la elección del día : chocolate amargo, canela, avellana y mandarina.

Segungo porque mientras estaba contemplando el menú para escoger los perfumes de la segunda ronda llegaron dos vecinas muy simpáticas a la mesa de la derecha. Porque saborear un helado ya es un placer pero compartir los sabores y las sensaciones de los diferentes perfumes es mejor todavía.

Para la segunda copa escogí naranja, toronjil y jengibre.
Dejé que las vecinas probaran mis perfumes y elles me enseñaron los suyos: albaricoque, melón y melocotón.
¡Puro placer!

Las chicas no sabían que ya estabamos con la segunda ronda cuando llegaron. Pero cuando se enteraron perdieron las inhibiciones y pidieron otra copa también.
El contagio se extendió a la mesa de izquierda y el camarero aclamó nuestra influencia...

Ya estabamos saciado y dejamos nuestra mesa con la sonrisa puesta por este momento compartido... entre golosos...