Hoy toca el gran debate televisivo entre los dos últimos candidatos de la elección presidencial.
Son las 20:30 y lo que más me llama la atención es la relativa tranquilidad que se nota en este bulevar usualmente tan animado: todo pasa como si la gente hubiera vuelto a casa temprano para no perderse la ceremonia.

¡París, ciudad muerta por causa de campaña electoral!
¡No me lo puedo creer!

Pero tampoco puedo creer que esta movilización concierna la semi final de la liga de los campeones...