El universo de los blogs me deja muy perpleja.
Cada blog es un espacio esencialmente individual, abierto a los cuatro vientos y reclamando alguna señal de cualquier paseante extraviado en este lugar.
Ciudadluz no es un blog pero ya es un espacio de este tipo. Las señales me llegan por mail y me animan a seguir adelante.

Pero uno de los parroquianos de Ciudadluz sugerió que creara un verdadero blog. Pensé ¿Porque no? y lo olvidé.

Con el año nuevo proliferan las nuevas resoluciones... y este blog es una.
A ver si alcanza el vagabundeo que imaginaba