Caminando por París con Caol

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30/04/2017

Esperando la segunda vuelta...

Ya llevamos una semana escuchando a los expertos autoproclamados que comentan los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales y casi todos adoptan el mismo enfoque: el programa de la derecha extrema sería un desastre y es preciso unirse para derrotar a la rubia de la derecha nacionalista. Total ni se admite la abstención, ni se acepta el voto en blanco y los que contemplan estas posibilidades son considerados como irresponsables.

Al nivel nacional, el cuarentón consiguió el 24,01% de los votos válidos y la rubia alcanzó el 21,30%. Pero si los parisinos regalaron el 34,83% al cuarentón, sólo otorgaron un 4,99% a la rubia. Y esa diferencia tiene raices sociológicas.

Con un 57% de personas diplomadas de la enseñanza superior, la población parisina es globalmente mucho más educada que el resto de la población y su 38% de diplomados. Total la tasa de paro a penas alcanza el 8% cuando supera el 12% en el norte, y el salario promedio parisino es también más elevado que el promedio galo. Además, la capital gala concentra una cantidad increíble de servicios cuando en los pequeños pueblos, quedan pocos comercios y servicios públicos.

A fin de cuentas la distancia entre el pueblo de Francia y los habitantes de París se vuelve cada día más importante, y eso explica que las propuestas de la rubia no tengan el mismo impacto.

Cuando los políticos y otras figura apelan al voto contra la rubia, ignoran la colera que conllevaban los votos de la primera vuelta, confirman que lo que más les importa es preservar los privilegios de los que sirven, y demuestran que no les importa la situación de los ciudadanos de a pie maltratados por la mundialización.

Hoy son muchos los que rechazan a los dos candidatos de la segunda vuelta y que se niegan a votar en contra de sus convicciones para derrotar a la rubia.
Respuesta dentro de unos días...

23/04/2017

Primera vuelta

Ya se acabó la primera fase de la campaña de las elecciones presidenciales.
Al nivel nacional, los electores seleccionaron a la rubia de la derecha nacionalista y al cuarentón de “andando” y este resultado me consterna.
La única noticia buena es que en el colegio electoral de mi casa, los insumisos representan el 40% y la rubia no llega al 6%.
Por algo me siento bien en este barrio rebelde :-)

Mañana, cuando se acabe la resaca, seguiremos luchando.

16/04/2017

Los exiliados

Los azares de los sitios de segunda mano provocan a veces unos encuentros improbables. Ese día estaba buscando una alfombra para que mis pobres gatitas puedan tumbarse sobre algo más confortable que un sencillo parqué y tras escudriñar varias páginas de ofertas de todas clases, encontré algo presentable y compatible con mi presupuesto. El anuncio procedía del distrito en donde vivo, así que mandé un mail con la idea de fijar una cita para ver el objeto.

Después de varias horas, me llegó una respuesta con un número de móvil y llamé enseguida. El objeto se hallaba en el otro extremo de mi distrito pero podía viajar en autobus y llegar en menos de media hora. Así que quedamos en la avenida de Saint-Ouen.

Esta avenida corre desde la avenida de Clichy rumbo a la puerta de Saint-Ouen y coincide con el límite entre los distritos 17 y 18. Es una vía de mucho tráfico automóvil pero también comunica callecitas con mucho encanto y todavía tengo muchos lugares por explorar. Pero ese día, no tenía tiempo para eso y fui directamente a la dirección de la vendedora, un edificio de los años 1970-80. Tras superar la prueba de los tres códigos seguidos (calle, escalera y ascensor), llegué a la segunda planta, en donde me esperaban la vendedora y su compañero.

El señor me preguntó si sabía algo de la marca de la alfombra y sentí que estaba listo para explicarme toda la historia de la fábrica. Pero se cortó cuando le contesté que ya tenía otra alfombra de este editor. El objeto era conforme con la descripción y propuse un trato: pagar el precio en efectivo a cambio de ayuda para transportarlo hasta mi casa. ¡Trato hecho!

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El señor se llevó la alfombra rumbo a su aparcamiento, la puso en su coche requete nuevo y entablamos el viaje rumbo a mi casa.

Mientras manejaba, dijo que le asombraba la cantidad de vagabundos viviendo en la calle. Le pregunté si llevaba tiempo en este barrio y me confesó que se habían mudados desde unos pocos meses. Me contó que vivían cerca de la muy selecta puerta de Auteuil pero que por los precios de los alquileres ya no podían vivir allí. Y así fue como, buscando el mejor compromiso entre superficie y presupuesto, habían llegado al distrito 18.
Como comentaba que debía de ser un gran cambio, me dejó percibir una parte de su nostalgía de exiliado. Dijo que no le molestaba el alboroto de su nuevo barrio pero que no conseguía acostumbrarse a la suciedad. Y es cierto que las calles del distrito XVI son globalemente mucho más limpias.

Cuando llegamos delante de mi edificio, mi chófer buscó una solución para aparcarse pero le sugerí que hiciera como los demás, parándose en medio de la calle. Le di el efectivo y como lo dejaba en evidencia, al lado del palo de velocidad, le indiqué que era una muy mala idea. Guardó el dinero, me ayudó a sacar la alfombra del maletero y así se acabó nuestro intercambio.

Pocas veces hablé con gente que se sentía tan exiliada en mi distrito tan internacional.

9/04/2017

Primavera

Ya llevamos una semana con sol y temperaturas rondando 15 grados.
Para los bares y restaurantes, toca volver a instalar las mesas y sillas de las terrazas. Para los ciudadanos que lo pueden, toca completar las macetas de las ventanas y de los balcones.

El florista de la esquina volvió a instalar un mostrador en la acera y, como muchos, me paré para comprar florecitas y plantas nuevas para remplazar las victimas del invierno. Mientras embalaba mi compras, el dueño me contó que la temporada empezaba bastante bien y me anunció que tendría más productos dentro de pocos días. Así que no pude acabar con la "apertura" de mi balcón pero las gatas ya aprobaron lo poco que hice.

Este tiempo primaveral también se nota al mirar los árboles, luciendo hojas nuevas. El pasado jueves, me encantó la luz del atardecer sobre los árboles del jardín de la Roquette.

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Este tiempo primaveral coincide con las vacaciones escolares de la región parisina y son muchos los que se marcharon de la capital en busca de nieve para los más afortunados o simplemente de descanso lejos del ruido de la gran ciudad para los demás.
Ayer la pequeña estación de Bercy estaba a tope de gente, viajando hacia el centro de Francia, para visitar su familia o pasar unos días en una casa rural barata.

Yo tuve una semana de mucho trabajo porque cuando unos se marchan, los que se quedan tienen que compensar. Pero también hice algunas caminatas.
Para empezar, intenté ir al trabajo caminando y como tardé más de hora y media, sé que no lo repitiré todos los días. Luego, también pasé por varias calles del distrito XI y noté que muchos mayoristas de prendas ya se marcharon. En los locales libres, instalaron sitios en donde uno puede comer por menos de 10 euros o bares en donde puedes aprovechar el wifi para trabajar o conectarte.
Me asombró la cantidad de sitios recién abiertos y no sé cuantos seguirán existiendo dentro de unos meses porque ya se nota que algunos encontraron una clientela mientras otros se quedan desesperadamente desiertos.
De paso, noté un café de los gatos y apunté que tengo que probar este sitio :-)

2/04/2017

Días europeos de la artesanía

Hubo mucha comunicación en la capital gala acerca de este acontecimiento europeo y como me interesa descubrir los inventos de los artistas/artesanos que presentan su trabajo, dediqué un gran rato a visitar algunas tiendas/talleres.

Para empezar, pasé por la calle en donde Charlotte Castanier cuelga sus criaturas y pude admirar sur última creación. Seguí rumbo al mercado de las pulgas y constaté con una decepción que la tejeduría anunciada en el programa estaba cerrada. Total, volví a mi barrio en donde habían organizado un recorrido con mapa para descubrir una docena de sitios.

Mi primera parada fue en la galería Wenge en donde la creadora Amira Sliman diseña y fabrica joyas. Hoy la galería también albergaba a la ceramista Tulin Diker que presentaba algunas piezas caladas muy bonitas.

Luego pasé por la tienda instalada en la calle des Gardes para enseñar en un sitio único el trabajo de varios artesanos del barrio. Allí vi un vestido de malla diseñado por Marcia de Carvalho, joyas de Fanny Kachintzeff, zapatos de Maurice Arnoult, bolsos de Dognin… pero lo que más me gustó fue un vestido diseñado por Francine Faleu y seguí rumbo a la tienda siguiente para descubrir su trabajo.

En este sitio me explicaron que las telas son fabricadas en Africa del Oeste, que utilizan tinturas naturales para conseguir los colores principales de las prendas y que los demás dibujos son pintados sobre el tejido. Las creaciones, de muy buena calidad, me parecieron muy acertadas y los precios, aunque elevados, no son inasequibles. Por suerte sólo tenían prendas de talla 34, así que no me arruiné :-)

En la otra acera, no visité los talleres de zapatos y de bolsos, cuyos precios no son compatibles con mi presupuesto, y pasé por la tienda de Fabrice Daigremont, arquitecto de interior/diseñador. Ya había mirado su escaparate pero hoy pude explorar el contenido de su pequeño estudio/taller y la verdad es que noté varios detalles interesantes. Entre las cosas que más me gustaron mencionaré una pantalla de lámpara y unas cortinas muy bonitas.

Y eso fue mi última parada del día.
Luego tocaba instalar mi modesto balcón para que las gatas puedan broncear.

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