Caminando por París con Caol

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20/08/2017

... descansamos ...



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13/08/2017

Cerrado por vacaciones

Ya llegaron las primeras semanas de Agosto y con ellas surge una tremenda proliferación de cartelitos "cerrado por vacaciones".
El panadero de la esquina desapareció hasta el fin del mes. El frutero cerró el miércoles para dos semanas. Y como si fuera poco, varios supermercados aprovecharon estas semanas veraniegas para reformar sus instalaciones.
Por suerte, la cantidad de tiendas en París es suficiente para que podamos encontrar (casi) todo lo necesario en cualquier momento.

En la oficina, los que se marcharon en julio ya volvieron y ahora a mi me tocan unas semanas de vacaciones.
¡Hasta pronto!

6/08/2017

Estreno

El pasado martes, mientras esperaba mi autobus de siempre, una anciana me enseñó una pequeña tarjeta imanada y me contó que estabán regalando estas tarjetas y cafés en el metro para celebrar la reapertura de la estación.
No tenía prisa así que renuncié a viajar en autobus para visitar la estación remodelada.

Para empezar me acerqué de la nueva entrada creada en la acera Oeste del bulevar Barbes.
Seis años atrás, formaba parte del grupo que organizó una votación ciudadana para pedir la creación de este acceso y no quise precipatarme. Pedí a los policías que controlaban la escalera que se apartaran para que pueda sacar una foto de esta entrada tan esperada y lo hicieron de buena gana.

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Luego me atrevi a bajar para descubrir la nueva sala de acogida y fue otra buena sorpresa. Este espacio pasó de 40 a 170 metros cuadrados y la circulación resulta mucho más fácil. Por cierto, tendremos que probar como funciona cuando se acaben las vacaciones y que vuelva la clientela procediendo de toda la región parisina para las compras del sábado. Pero la primera impresión fue muy buena.

Para celebrar el fin de obras que tardaron más de dos años la sociedad del metro había organizado el estreno en grande, con varias personas proponiendo cafés y tarjetas imanadas a los viajeros. Si no probé el café, conseguí la preciosa tarjeta de este primer día.

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A mi me encantó el gran cartel que instalaron en la pared. También aprecié las baldosas del suelo y la renovación de las paredes y de los andenes.
No sé cuanto tiempo conservará su toque ordenado y limpio pero merecía la pena militar, crear una asociación e interpelar a los elegidos para conseguir este resultado.
¡Hasta la victoria siempre! :-)

30/07/2017

Fin de clases

El pasado lunes, quedé con las tres condiscípulas con quien solía almorzar cuando teníamos clases en el Conservatorio de artes y oficios. Nuestro grupito forma parte del cincuenta por ciento aprobado en Junio y teníamos que celebrarlo de alguna manera.
Nos encontramos a las 19, en la terraza del "Père tranquille", justo al lado de la "Canopée".

Cuando publicaron los resultados, lo primero que sentimos fue un gran alivio: sin examen de recuperación al principio de septiembre, podríamos disfrutar de las vacaciones sin verguenza :-)
Yo y las dos que preparaban un certificado de competencia sentimos una gran alegría porque este éxito cerró una secuencia estudiantil intensiva de dos años. Quizás volvamos a estudiar en otra ocasión, pero de momento necesitamos volver a una vida normal :-)
Para mi tercera condiscípula, sólo se trataba de una etapa en el largo proceso de conseguir un diploma de nivel superior. Si le alegró la noticia, también mide todos los esfuerzos por venir. Nos juntamos para animarla a seguir con las asignaturas que aprobamos el año pasado y yo le regalé los libros que ya no necesito.
No sé si volveremos a encontrarnos pero fue un momento agradable.

El mismo día, mientras esperaba la hora de la cita, di una vuelta por el centro comercial que se halla debajo de la "Canopée". Casi todas las marcas de moda tienen su tienda en este recinto y me impresionó la cantidad de gente que se veía por todas partes. Por cierto todavía estamos en la temporada de las rebajas pero no sé si eso es la única explicación de la frecuentación que constaté.

El jueves, los visitantes que tenía que acompañar cancelaron el paseo así que hice un gran recorrido desde la calle de Rivoli rumbo a mi casa.
Para empezar pasé por la galería Vero-Dodat en donde compré el regalo por mi certificación. Seguí por la calle du Mail en donde miré varias cortinas y alfombras bonitas pero fuera de mi presupuesto.
Luego pasé por el pasaje de los panoramas cuyo tramo principal se parecía a un largo pasillo de restaurante.
En el pasaje Jouffroy, la marca Marks and Spencer instaló un supermercado alimentario en el espacio que ocupaba un increíble zoco bereber. Algunas tiendas cerraron, otras aparecieron...
Al salir de la galería Verdeau, seguí cuesta arriba rumbo a la calle de los martirios.
En el tramo que se halla en el distrito nueve, zona de buena vida, poblada de gente acomodada, con los comercios que corresponden, todas las terrazas de café estaban a tope de clientes.
Luego sólo faltaba cruzar el bulevar para llegar a la colina de Montmartre...

23/07/2017

Curioseando

Llevaba tiempo sin pasar delante de la entrada del hospital militar Begin así que tuve una gran sorpresa al observar la instalación que hicieron para proteger la entrada: pilas de sacos de arena, como si estuviéramos en una zona de guerra... No sé si es el proceso normal cuando decretan estado de emergencia o si se trata de una fantasía local, pero para el ciudadano de a pie, eso parece totalmente surrealista.

20170717.jpgOtro espectáculo me esperaba al llegar a casa. Los bomberos habían cortado la calle y desplegado una gran escalera para ubicar la causa del humo procediendo de un edificio a quince metros de mi casa. La operación necesitó casi tres horas. Mientras tanto, los habitantes del edificio del incendio se instalaron en la terraza del café de en frente para seguir las operaciones.

Al día siguiente, pasé al pie de Beaubourg y constaté que la zona ya tiene su ritmo veraniego: gente sentada al lado de la fuente Stravinski o en la gran plaza, artistas de todas clases y un toque de “dolce vita” muy agradable.

Quise aprovechar este ambiente para probar uno de los sitios que reemplazaron las tiendas de mayoristas de la calle Sedaine.
Con mi compañera del día, examinamos varios sitios frecuentados por treintañeros y proponiendo tapas, ensaladas o preparaciones básicas para compartir con amigos. Pero 15€ sin bebidas para estas ofertas nos pareció exagerado.
Descartamos el café de los gatos porque estos bichos asustan a mi compañera y acabamos en el último sitio de la calle Sedaine; un restaurante tradicional bautizado “le préau”. Ubicada en la esquina con el bulevar Richard Lenoir, la pequeña terraza nos pareció demasiada ruidosa por el tráfico automóvil y nos instalamos dentro. La sala tiene encanto y nos atendieron muy correctamente. Pero la presentación de la carta con cuadernos escolares no era imprescindible. Aquí también nos cobraron 15€ por un plato sin bebida pero por lo menos se trata de cocina tradicional algo más elaborada. No nos entusiasmó y se confirmó una vez más que los precios alrededor de Bastille son exagerados.

Este fin de semana son muchos los parisinos que se marcharon de vacaciones.
A ver si puedo probar otro sitio cerca del centro.

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